Hace unos días, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, planteó la posibilidad de que Nacional Financiera (Nafin) y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) se fusionarán para formar una sola institución, esto con el objetivo de dar un mejor servicio y que las personas tengan acceso a mejores apoyos.

“Vamos a fortalecer la banca de desarrollo, también estamos pensando que hay dos instituciones que pueden unirse para dar un mejor servicio: Nacional Financiera y el Bancomext, que podemos hacer uno solo; fusionar para dar un mejor apoyo en este sentido”, declaró el político tabasqueño.

Viable
De acuerdo con Carlos Alberto Jiménez, catedrático de la facultad de negocios de la Universidad La Salle, ésta es una buena idea, ya que se estaría fortaleciendo el sistema de crédito, se ayudaría a disminuir la burocracia y se terminaría con la repetición de ocupaciones.

“Hay muchas funciones que se están duplicando actualmente, esto permitiría ponerle fin a esta duplicidad y también hay un aspecto importante en el actual sistema, en la actual estructura de las instituciones de crédito en el país y es que están muy pulverizadas, están dispersas y esta dispersión no hace que sus acciones sean tan efectivas. Entonces, de alguna manera concentrar estas actividades tendría como fin reducir esa dispersión y lograr una mayor efectividad de las acciones”, señaló.

Asimismo, el experto en finanzas comentó que otro de los beneficios de esta acción se vería reflejado en la disminución de tasas de interés, ya que habría reducción en los costos de operación, lo que generaría un ahorro e ingresos adicionales que se verían traducidos en el fortalecimiento del nuevo organismo y mejores condiciones económicas para sus clientes.

“Al tener una sola institución estás fortaleciendo los activos de una sola, puedes tener un mayor control de esos activos y una mayor capacidad crediticia, porque estás concentrando una cantidad más grande de recursos y eso te permite tener mejores rendimientos en los instrumentos de inversión que pudieras estar eligiendo y, por consecuencia, dar mejores tasas de interés y mejores beneficios a tus clientes”, expuso.

Agregó que con esta fusión se estaría ayudando al fortalecimiento de la banca de desarrollo, debido a que los programas que hay se verían robustecidos, aunque señaló que no se deben unificar los instrumentos de ambas instituciones.

“Eso sería un error, algo que debe tener en cuenta la nueva institución es que hay productos y segmentos diferenciados y tratar de cuidar que ese expertise, que ya se ha formado durante muchísimos años, no se pierda, que no se pierda la especialización en ciertos segmentos importantísimos”, argumentó.

Inviable
Por otro lado, el director de Bancomext, Francisco González, comentó que esta idea no es funcional, ya que la institución por sí sola es rentable y no necesita recursos del presupuesto federal.

Recordó que esto ya se había intentado en el 2005, en donde se llevaron mesas de debate, foros y se llegó a la conclusión de que esto iba a generar más problemas.

En ese sentido, Héctor Valencia, profesor de la Escuela Bancaria y Comercial, coincidió con la visión del dirigente del organismo, pues desde su perspectiva, ambas instituciones cuentan con objetivos distintos, ya que una se enfoca al comercio exterior y la otra a facilitar el crédito interno.

“Ambos son fondos gubernamentales para efecto de apoyo a la banca y las empresas, pero tienen objetivos diferentes. Creo que está subestimando la función de cada una, las dos son necesarias y útiles. Operativamente no me suena la idea, pero por el lado de su gobierno de austeridad, creo que es una de tantas formas. Esto es muy relativo porque se traduce en desempleo de muchos burócratas que trabajan ahí, a final de cuentas hay que recortar gente, el desempleo va a impactar económicamente mucho más fuerte, no es algo tan sencillo”, dijo.

Asimismo, expuso que de llevarse a cabo generaría ineficiencias, además de que serían las pymes y los exportadores quienes pagarían las consecuencias, en caso de que la nueva institución no funcionará como se espera.

“Son aspectos muy técnicos, hay áreas en ambas, por ejemplo, en materia de comercio exterior, toda la parte de derivados y esto, cuando se requiere gente muy especializada y muy técnica, que creo yo que, con los sueldos y los recortes que está planteando, difícilmente va a encontrar, vamos, con esos niveles de capacidad”.

“A final de cuentas eso también va a generar conflictos y creo que fusionadas, lejos de ser más eficientes como instituciones en su operación, considero que serían más burocráticas y menos eficientes”, declaró.

El también CFO de Corrubox México indicó que una alternativa a la fusión puede ser la aplicación de un programa de austeridad en ambas instituciones, ya que esto ayudaría a reducir gastos.

“No dudo que estén exageradas en su tamaño y que los recortes sean malos, pero una cosa es adelgazar la estructura de cada una, que tienen funciones totalmente diferentes y otra es fusionarlas como tal y hacerlas una”, expresó.

Bansefi
Otra de las instituciones que sufriría modificaciones es el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) que cambiaría su nombre a Banco del Bienestar del Pueblo y que pretende abarcar más zonas del país, principalmente las rurales, en donde se instalarían cerca de 5,000 sucursales, con el propósito de que los recursos de los programas sociales lleguen a manos de sus beneficiarios.

En ese contexto, ambos especialistas coincidieron en que esto es una buena idea y que traería grandes beneficios a zonas que han sido olvidadas y donde el sistema financiero no ha llegado.

“Si nosotros analizamos cuáles son los sujetos que están más aislados, más excluidos de los sistemas financieros, están en las comunidades rurales, entonces ése debería ser el objetivo principal del próximo gobierno, cómo acercar la banca, las instituciones de crédito a estas comunidades y cómo empezar a desarrollar una cultura financiera con este tipo de personas, tenemos un potencial enorme”, dijo el profesor de la Universidad La Salle.

“El hecho de ampliar sus funciones va a hacer llegar o podría hacer llegar la actividad financiera, el servicio financiero a estas entidades o poblaciones rurales con mayor fluidez y ahí se requiere el recurso para efectos de fomentar, ahí podría haber algunos apoyos para efectos del desarrollo en los municipios más alejados del país”, añadió el especialista de la EBC.

De igual manera, Carlos Jiménez explicó que instituciones privadas ya están poniendo el ojo en este sector, porque han descubierto un gran mercado potencial, así que es necesario que instituciones públicas como Bansefi hagan lo propio.

“Si lo hacen los privados, por qué no hacerlo desde una política pública, ¿cuál es la base de este tipo de banco? La solidaridad de la comunidad, esta misma solidaridad de la comunidad para realizar el pago puede ser aprovechada por instituciones públicas de crédito, que garanticen que los acreedores van a estar liquidando sus pagos, necesitamos un gran impulso al sector agropecuario, se está cayendo porque no hay inversión tecnológica, no hay paquetes verdes, no hay semillas mejoradas, no hay uso de agroquímicos, necesitamos un fuerte impulso a la inversión en este sector”, explicó.

Héctor Valencia agregó que, si esta transformación va enfocada a las zonas rurales del país, que generalmente son las más pobres, sería un detonante para las economías de estos lugares y para México en general.

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