La desaceleración en la creación de empleos afectará a los bancos pequeños que operan en el país, específicamente a aquellos que se enfocan en los créditos al consumo, y también podría dañar la calidad de los activos de estos, consideró Moody’s Investors Services.

En un reporte emitido hoy, la agencia calificadora de valores indicó que las instituciones financieras de menor tamaño, como Banco Azteca, Banco Ahorro Famsa o BanCoppel han experimentado, desde 2014, un crecimiento superior al promedio en sus carteras de consumidores en los últimos dos años, cuando la creación de empleos aumentó el número de clientes financiables.

“La creación de empleos se fortaleció tras las reformas de 2014 que brindaron a las empresas diversos incentivos fiscales y a sus empleados acceso inmediato a los beneficios de la seguridad social y al seguro de desempleo, y motivó el registro de personal en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)”,explicó la calificadora.

Sin embargo, el pasado 18 de junio, el organismo publicó su boletín de nuevos asociados en mayo de este año, mismo que mostró una caída acumulada de cinco meses en la creación de empleos de casi el 40 por ciento respecto al año anterior.

“La creación de empleo más lenta es negativa para México y para los bancos que se centran en la financiación al consumo, así como aquellos que han experimentado un alto crecimiento en ese segmento” expuso.

El crédito al consumo se relaciona de forma directa con el empleo en el país, ya que los bancos, al hacer sus análisis de riesgo sobre los préstamos que otorgan a las personas, se fijan si cuentan o no con la capacidad de pagarlos.

Moody’s, refirió que la desaceleración en la creación de empleos ante el IMSS expondrá a los banco de menor tamaño a un deterioro más alto que el promedio en la calidad de los activos.

Sin embargo, dijo que el deterioro se verá “limitado” por que los bancos son más prudentes cuando realizan un préstamo, ya que las carteras crediticias bien diversificadas con un enfoque en préstamos comerciales de menor riesgo y una adecuada cobertura de reservas para pérdidas en el segmento podrían amortiguar dicho efecto.

“Esperamos que los bancos pequeños, como Azteca, BanCoppel y Famsa, cuyo enfoque principal es la financiación al consumo en el extremo inferior, se vean más afectados. Si bien también se enfocan en la financiación de los consumidores de gama baja, las compañías financieras como Crédito Real y Alpha Holding estarán protegidas de un entorno operativo en deterioro porque se enfocan en préstamos con deducción de nómina para empleados del gobierno, que son menos riesgoso”, precisó.

Moody’s también apuntó que la desaceleración en la creación de empleos podría causar un ligero repunte en los índices de morosidad del sistema ya que, dijo, desde abril de este año los costos crediticios consumieron 47 por ciento de las ganancias básicas del sistema bancario.

“Los costos crediticios relacionados con el financiamiento al consumo constituyeron la mayor parte del 83 por ciento de los costos crediticios totales a abril. Los bancos ya han comenzado a reducir el crecimiento proyectado de sus préstamos para este año, con estimaciones que caen de 10 por ciento a niveles de entre 7 y 8 por ciento”, puntualizó.

Además, la agencia calificadora de valores consideró que los bancos aumentarán entre un 5 y 6 por ciento en los próximos dos años, en función del crecimiento de los préstamos en relación con el Producto Interno Bruto (PIB) nominal en los últimos dos años.

Aclaró que, los bancos grandes del sistema financiero como BBVA, Santander, Citibanamex o Banorte no tendrían tal impacto en la colocación de nuevos créditos, debido a que estos se enfocan en dar préstamos a personas con mayores ingresos.

Afores se verían afectadas

Por otra parte, Moody’s estimó que dado que la creación de empleos está relacionada con el crecimiento de los activos de las Administradoras de Fondo para el Retiro (Afores), estas se podrán ver afectadas.

Detallo que, el crecimiento de los activos bajo administración de las Afores está altamente correlacionado con la creación de empleos formales y el desempeño de los mercados de capital.

“Las Afores reciben contribuciones periódicas de salarios de los empleadores que van directamente a sus cuentas de fondos de pensiones. La principal fuente de ingresos para las mencionadas son las tarifas que cobran”, añadió.

La calificadora sostuvo que, en consecuencia, un menor crecimiento o incluso una disminución de los rendimientos de las Afores afectará negativamente la rentabilidad y limitará el desarrollo comercial.

“A pesar de que esto es negativo para todo el sector, la rentabilidad en las empresas más grandes, como Afore XXI Banorte, Afore Citibanamex y Afore SURA se verá más afectado negativamente debido a su estructura de costo fijo relativamente más alta”, finalizó.

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