Incluso el banco central de México, un caso aparte entre los países en desarrollo, está sacando el pie del acelerador a medida que el fantasma de una renovada presión inflacionaria atormenta a los mercados globales.

Funcionarios del Banco de México votaron por unanimidad a favor de mantener la política monetaria estable el jueves, pausando un ciclo de recortes de tasas de interés que había introducido para ayudar a sacar a México de la peor contracción económica en casi un siglo.

Los mercados consideraron la falta de disidencia entre los encargados de política monetaria de Banxico y sus comentarios sobre la inflación como una señal de línea dura. Los bonos del Gobierno repuntaron y el peso subió hasta 1.6% en las operaciones del día frente al dólar.

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La perspectiva de acelerar la inflación tanto en economías desarrolladas como en emergentes está afectando a los mercados internacionales de bonos y presionando a banqueros centrales de todo el mundo, desde Brasilia hasta Pretoria.

Además del riesgo directo de subir los precios al consumidor en casa, las autoridades también son muy conscientes de los posibles efectos del aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro; además, la Fed ha mostrado hasta ahora poca intención de frenarlo. Esto está presionando a muchos países a elevar las tasas para defender sus monedas y evitar una salida de capital, incluso cuando sus economías luchan por recuperarse de la pandemia del coronavirus.

“La elevada volatilidad de tasas mantendrá la presión sobre los bancos centrales de los mercados emergentes para que ajusten la política monetaria”, dijo Ilya Gofshteyn, estratega de Standard Chartered en Nueva York. “Los que no lo hagan sentirán el castigo sobre sus monedas”.

Brasil, uno de los países más afectados por el covid, sorprendió a inversionistas la semana pasada al aumentar su tasa de referencia en 75 puntos básicos, la más alta en más de una década. Turquía y Rusia también han tomado medidas de ajuste, mientras que Sudáfrica señaló el jueves que su próxima medida podría ser un aumento de la tasa.

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