En 1994 “había tareas internas

que no se realizaron sino hasta 20 años después; hoy, las reformas estructurales buscan emparejar el terreno del juego a todas las empresas de cualquier tamaño”, agregó.

Tras advertir que México “tiene tres décadas de crecer de manera mediocre al 2%”, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, destacó que si se observa el crecimiento “diferencial”, Aguascalientes está creciendo al 8% por su poder automotriz y Chihuahua al 6%, es decir, todos los estados ligados al dinamismo de la exportación “están creciendo al doble o al triple que la media nacional”.

Guajardo, de visita en la Escuela Superior de Economía del IPN resaltó que “una tercera parte de los recursos económicos, sobre todo en capital y trabajo, están asociados al sector exportador, donde los salarios son un 40% más altos que el promedio de la economía” nacional.

En 1994 “había tareas internas que no se realizaron sino hasta 20 años después; hoy, las reformas estructurales buscan emparejar el terreno del juego a todas las empresas de cualquier tamaño”, agregó.

Desde el Auditorio Lenin, Guajardo comentó que “hay elementos de política pública para impulsar el desarrollo al eliminar cuellos de botella en el sector industrial; el reto fundamental es seguir impulsando lo que hace 35 años era un proceso maquilador, a uno de integración de valor, diseño y valor agregado donde los profesionistas intervienen en el desarrollo y diseño de productos y mercados”.

“Cómo desarrollamos la sustitución del valor agregado nacional para incorporar a estas cadenas de valor a las pequeñas y medianas empresas”, cuestionó el secretario de Economía ante estudiantes y académicos del Instituto Politécnico Nacional.

Guajardo aseveró que “estamos en la cuarta revolución industrial, somos la consecuencia de la revolución tecnológica y debemos estar adelante del cambio”.

En el intercambio de preguntas y respuestas con estudiantes del Politécnico, Alán, unos de los alumnos de la Escuela Superior de Economía, cuestionó al secretario Guajardo al expresar si “estas acciones, no responden más a una obsesión ideológica de seguir firmando tratados de libre comercio, cuando hemos visto que en los últimos 20, 30 años no han tenido beneficios para las familias mexicanas y cuando el objetivo de cualquier política económica es buscar el bienestar de la población”.

Ildefonso Guajardo reconoció que ante los cambios que se están generando en todo el orbe, “hay poblaciones que se sienten no consideradas o no incluidas en los beneficios de esta transformación”; pero el funcionario federal enfatizó en la necesidad de colocarnos “adelante del cambio, generando habilidades y talentos, creando nuevos empleos… no nos equivoquemos, dónde están los retos de la política pública para acompañar la transformación que nos está amenazando, si nos equivocamos y consideramos que el villano de esta película es la integración a través del comercio internacional nos estaríamos dando un doble balazo en el pie”, ilustró.

La economía mexicana experimenta una profunda transformación, en los años 1980, el 65% de nuestras exportaciones eran petróleo y minerales y solo el 32% eran manifacturas, hoy, el 90% de las exportaciones nacionales son manufacturas y solo el 7% son petróleo y minerales; la apertura su transformó la geografía económica nacional, explicó el funcionario federal.

“Multiplicamos por 7 nuestro comercio internacional y cada minuto que pasa, cruza la frontera un millón de dólares de mercancías, estamos comerciando solo con Estados Unidos el mercado 500 mil millones de dólares al año. Hay elementos que no han podido desarrollarse, hay deudas porque el crecimiento no ha sido parejo ni entre empresas ni entre regiones; tenemos un sur, sureste que no se ha ligado a la locomotora del crecimiento, hay deficiencias en capital humano, infraestructura y condiciones del desarrollo, esa es una de las grandes deudas del desarrollo nacional”, destacó.

“Solo cinco estados del país son responsables de la mitad de las exportaciones, el reto es como romper el círculo de pobreza en los estados que no se han beneficiado del modelo de integración global”, finalizó Guajardo en el debate abierto por alumnos, profesores, directivos y un militante del Partido de la Revolución Democrática que opera en la Escuela Superior de Economía.

“El IPN no es ajeno a los problemas por los que atraviesa la economía y tiene un profundo compromiso para seguir aportando al país los profesionista que necesita, la investigación que con urgencia requiere y el desarrollo tecnológicos que hace falta, destacó por su parte el director del  Enrique Fernández Fassnacht.

De la Escuela Superior de Economía han egresado 25 mil economistas, 13 mil ya titulados, “seguiremos formando líderes, de nuestras aulas ha egresado hasta un presidente de la república, y seguiremos formando economistas con alto nivel de competencia para hacer del país una nación soberana con justicia social y reducir dependencia externa, la pobreza, el desempleo, la marginación, la injusticia y la exclusión social”, concluyeron sus directivos.

Fuente MVS

 

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