Canadá condenó a Volkswagen a pagar 135 millones de euros por el “dieselgate”.

La condena llega tras la admisión de culpabilidad por parte de la casa automotriz alemana de 60 violaciones de las normas canadienses sobre el ambiente.

Entre el 2008 y el 2015, el fabricante importó a Canadá hasta 128.000 vehículos diésel con un software de manipulación que les permitía esquivar los controles medioambientales y emitir gases de efecto invernadero por encima de los niveles permitidos.

Canadá forma parte de una larga lista de países que denunciaron a Volkswagen por un fraude mundial que ha golpeado la imagen de la poderosa marca.

En 2015, sus responsables reconocieron la modificación de hasta 11 millones de vehículos. Desde entonces, el ‘dieselgate’ les ha supuesto multas de más de 30.000 millones de euros, la mayoría de ellas en Estados Unidos.

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