La moneda mexicana abrió la última jornada de la segunda semana de junio 2020 con una apreciación de 2.19% (22.27 pesos por dólar) respecto al dólar estadounidense debido a una corrección importante después de la abrupta depreciación del cierre en la jornada anterior, lo anterior en gran medida por buen comportamiento en flujos de capital y mejoras en las expectativas en la economía global tras la pandemia de Covid-19.

Del lado técnico existe una resistencia de no pasar los 23 pesos por dólar para luego poder ajustarse a los niveles bajos que se han reportado durante las primeras semanas de junio 2020. En análisis de Banco Base, es posible que en las siguientes sesiones se observe un tipo de estabilización alrededor de estos niveles, aunque existe el riesgo de un cambio de tendencia al alza si el peso se mantiene por encima del promedio móvil de 100 días (22.06 pesos).

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Por otro lado, la apreciación del peso al abrir la jornada del viernes 12 de junio 2020 se da principalmente como una corrección parcial tras el fuerte shock que se dio el jueves anterior en los mercados financieros por la posibilidad de que haya brotes adicionales de coronavirus.

Un factor que contribuye con la corrección en la jornada es la expectativa de que el gobierno estadounidense aplique estímulos fiscales, pues el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, ha reiterado su trabajo en una inyección adicional de más de mil millones de dólares.

En las siguientes sesiones, es probable que el tipo de cambio cotice en función de noticias relacionadas con el coronavirus y de lo que se dé a conocer sobre este nuevo estímulo fiscal de parte del gobierno estadounidense. En este contexto la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, espera una tasa de desempleo de 9.3% en 2020 y 6.5% en 2021, mantuvo sus tasas de interés de referencia en un rango de 0 a 0.25%. El organismo mantendrá las tasas bajas y “actuará” con todas sus herramientas hasta que la economía deje atrás la crisis.

Así, en su competencia con la moneda estadounidense, las expectativas de una reactivación económica a nivel mundial y buenos flujos de capital son factores que han apoyado considerablemente la apreciación de la moneda mexicana en las primeras semanas de junio 2020. De igual forma importante para la recuperación del peso ha sido el diferencial de las tasas de interés y el superávit comercial según diversos analistas.

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