Con la pandemia de coronavirus se ha visto afectada la economía en México y de todo el mundo. Para enfrentar los retos financieros que vienen, muchas empresas y personas físicas se verán en la necesidad de solicitar un crédito, ya sea de parte del gobierno –como es el caso de los préstamos a la palabra, anunciados por la presidencia de México para las pequeñas y medianas empresas (pymes)–, de una institución bancaria o a través de un préstamo personal con una institución de financiamiento colectivo (IFC). En cualquier caso, es importante conocer qué son los intereses y en qué ayuda pagarlos cuando se solicita un crédito, a fin de elegir la opción más adecuada a cada necesidad.

Para una institución financiera tradicional, los intereses son una cuota por el dinero otorgado en préstamo, a manera de compensación por los riesgos asociados al préstamo en sí. Estos riesgos incluyen: la devolución fuera de tiempo del monto prestado; la posibilidad de una reforma impositiva o legal que obligue a pagar al prestamista una cantidad distinta de la inicialmente prestada y, finalmente, el cambio en el valor del monto prestado debido a la inflación.

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En México, las IFC, como Prestadero o Crowdfunding México, por ejemplo, tienen permitido, entre otras cosas, el financiamiento colectivo de deuda, es decir, los inversionistas de las IFC pueden otorgar préstamos, créditos, mutuos o cualquier otro financiamiento a los solicitantes, quienes normalmente pueden hacerlo a través de Internet o de una app, si la institución cuenta con ella. En este contexto, los intereses se convierten un un incentivo para financiar el proyecto o el préstamo del solicitante, de manera que el inversionista obtenga también un beneficio a través del préstamo.

Además del interés que se cobra sobre la cantidad prestada, es decir, interés simple, también existe el compuesto, calculado a partir del tiempo para devolver el crédito. Con base en el capital, el tipo de interés, el plazo y el tipo de préstamo, cada institución financiera calcula sus porcentajes de interés. Asimismo, se recomienda no limitarse a observar el porcentaje de interés al solicitar un crédito; el costo anual total (CAT) es el valor real de la tasa y siempre debe observarse, pues puede ocasionar el costo total del crédito se eleve por encima del monto prestado.

Los expertos recomiendan cuando se recurre a un préstamo, pero en particular uno en línea, asegurarse de entender a cabalidad los términos del préstamo; no sólo tomar en cuenta la tasa de interés, sino cualquier otro tipo de comisión, multa o condición; mantener un presupuesto y determinar cuánto se necesita y cuánto se puede pagar; así como comparar opciones e investigar a la institución para asegurarse de no caer en un fraude.

Especialistas coinciden en la importancia de entender a cabalidad qué son los intereses, cómo funcionan y en qué ayuda pagarlos, especialmente en tiempos de dificultad económica, cuando la necesidad de solicitar créditos suele ser mayor.

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