Inevitablemente las vacaciones de verano serán diferentes este 2020 debido a la pandemia por coronavirus, sin embargo, es indudable que las personas gastarán y saldrán si es posible. Ante este escenario, Prestadero, la primera comunidad de préstamos entre personas en Internet en México, da algunas recomendaciones para evitar situaciones financieras adversas e imprevistas.

Principalmente, la empresa recomienda guardar la tarjeta de crédito como un respaldo ante situaciones financieras imprevistas y no para usarla en pagar unas vacaciones. Si esto último es el caso, cuando llega el día de corte, muchas veces la gente se ve en problemas porque superan el monto esperado, aunado a esto, a veces el viaje se sigue pagando a meses y puede surgir cualquier situación que amerite realmente uso de la tarjeta de crédito.

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Esta situación es un error muy común de las personas, asegura Gerardo Obregón, fundador y director general de Prestadero. Y aunque este año las vacaciones no serán como de costumbre, probablemente este error se cometerá y es por esto que la empresa da las siguientes recomendaciones:

Control de gastos por día: es mejor elaborar un presupuesto y ahorrar lo que se planea gastar por día considerando comidas -si el paquete vacacional no lo incluye-, traslados, ya sean en transporte o en coche -en caso de rentar coche, también considerar el gasto además de la gasolina-, el costo de entrada a zonas turísticas debe estar contemplado -investigando previamente sobre las atracciones del lugar a visitar-.

Pagar de contado: es mejor si se tiene el dinero ahorrado para estos gastos y guardar la tarjeta de crédito para una situación que en verdad lo amerite, como pérdida de equipaje o de vuelo, grúa en caso de que el coche se descomponga, algún accidente o enfermedad no contemplada en el seguro de gastos médicos.

Saber cómo funciona el crédito de una tarjeta: la principal causa de los problemas con las tarjetas de crédito es el uso desmedido, olvidar las fechas de corte y pagos, pero, sobre todo, cómo utilizarlas. Ante este último punto, Obregón da tres recomendaciones específicas para usar las tarjetas bancarias óptimamente.

En primer lugar, antes de utilizar la tarjeta de crédito, se debe evaluar cuál es la capacidad para pagar mensualmente o el total sin comprometer otros ingresos. Segundo, no se deben dar “tarjetazos”, es mejor administrar los ingresos con los gastos y ahorrar para realizar las compras necesarias durante las vacaciones. Tercero, si se tienen dificultades con liquidar completamente una tarjeta de crédito, se debe tratar de cubrir el pago mínimo con el objetivo de evitar notas negativas en el buró de crédito.

Las tarjetas de crédito no son una extensión del salario, no es efectivo adicional, solamente es un mecanismo distinto para disponer de dinero. Se trata de una herramienta útil, siempre y cuando el tarjetahabiente sea responsable y organizado en su modo de gastar y pagar. Ya sean las vacaciones de Semana Santa, verano o fin de año, se debe conocer su manejo para no pagar ni un peso de interés al banco o a la institución que te la dio ayudando a evitar malas finanzas durante las vacaciones.

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