El pasado 30 de septiembre el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó una iniciativa de reforma constitucional que busca modificar al sector eléctrico, fortaleciendo a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al tiempo que desaparecen las comisiones que regulaban a ese sector.

En el marco del webinar “Retos y oportunidades para la generación distribuida frente al T-MEC”, organizado por Solar Power México, los expertos se pronunciaron en contra de dicha iniciativa pues aseguran que de aprobarse el país padecería consecuencias económicas negativas además de que se pondrían en riesgo los acuerdos ambientales internacionales ya firmados.

En su participación, Mónica Lugo, directora de Relaciones Institucionales PRODENSA, consideró que la propuesta de reforma contiene varios puntos que van en contra de lo que se establece en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá(T-MEC) e incluso en otros acuerdos como el de París.

Anuncios

Dio como ejemplo capítulos como el 8 que habla de la soberanía sobre hidrocarburos en donde entre varios temas se estipula que México no puede adoptar medidas más restrictivas a aquellas que ya haya adoptado en otros tratados, o el capítulo 14 donde se protegen las inversiones a este sector si existieran cambios en las reglas.

“También hay otros capítulos que podrían ser violatorios con esta iniciativa, que no se están considerando, y si hay cláusulas que nuevos lineamientos para el respeto de las emisiones de aire y uso de energías renovables y eso se encuentra en el capítulo del medio ambiente, incluso en eso habría una violación indirecta por lo que no estaría respetando ese tratado y no solo ese sino otros como el Tratado de París ”, señala Mónica Lugo.

La vocera de PRODENSA agregó que de aprobarse los cambios a las reglas derivaría en demandas por millones de dólares y como consecuencia indirecta la desincentivación de las inversiones y por lo tanto salida de capitales.

Por su parte, Severo López, director General de Galo Energy, señaló que la reforma energética que propone el actual Gobierno no cumple con un fin técnico que la pueda sustentar y tiene más bien fines políticos.

“La modificación de la Ley Eléctrica se debe de entender desde un contexto político, pues no tiene sentido lo que se está haciendo. Es importante precisar que el objetivo de esta modificación es el fortalecimiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y eso no se va a lograr porque seguimos con el mismo problema de hace 40 años que es la capacidad financiera del estado mexicano de invertir y de comerse todo el crecimiento del sector energético, no va a cumplir el fin técnico que se pretende”, indicó.

Asimismo, Leonardo G. Velasco Ochoa, presidente de AMIF, coincide en que la propuesta tiene más elementos políticos y un trasfondo ideológico. “Es preocupante porque no se trata de pertenecer a un partido o a otro, he visto como Pemex y la CFE han sido objeto de mucha corrupción por muchos sexenios, sin embargo, quitarle participación a la iniciativa privada nos va a afectar a todos”.

Te puede interesar: Reforma eléctrica de AMLO crearía un monopolio y sería costosa, advierte la Concamin

Generación distribuida

Asimismo, los especialistas señalaron la importancia de que el gobierno actual impulse también el uso de las energías limpias apoyándose de los tratados internacionales.

De tal manera que Severo López puntualizó que la Generación Distribuida representa el futuro de la energía eléctrica y al querer minimizarla, el gobierno no está haciendo una buena lectura de cómo está el mercado.

“No se trata de no dejar al contrario salir al campo, se trata de entender cómo ha cambiado el juego y qué tipo de entrenamientos debes de tener para salir a jugar”, indicó.

“Viene la transición energética, una alineación hacia cambio energético y si las empresas no están viendo esto, están poniendo en peligro su propia existencia, la Generación Distribuida, por ejemplo será una tecnología dominante”.

Velasco Ochoa agregó que la Generación Distribuida es fundamental en el combate global frente al cambio climático y clave para el desarrollo de las ciudades inteligentes del futuro, por lo que el T-MEC es una buena oportunidad de cooperación entre los tres países firmantes para impulsar su desarrollo ya que con su implementación se obtienen múltiples beneficios y ventajas, desde una energía de mayor calidad y más barata, hasta un suministro garantizado y sin interrupciones.

“Debemos aprovechar los recientes renovados compromisos ambientales, quizá sea tiempo de plantear acuerdos bilaterales para la desregulación arancelaria de equipos fotovoltaicos con estos países, un factor que lo impide son las restricciones arancelarias. El T-MEC representa una oportunidad para disponer de procesos aduaneros eficientes, transparentes y sobre todo conscientes de la gravedad del cambio climático”.

Publicidad