Cayambe, Ecuador.- De repetirse las mismas recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI), que es una receta neoliberal, el pueblo ecuatoriano nuevamente se levantará, advirtió el alcalde indígena del Gobierno Autónomo y Descentralizado de Cantón y Cayambe, Guillermo Churuchumbi.

El alcalde, quien asumió funciones 14 de mayo de 2014, sostuvo que nunca estuvo en la mesa “por debajo ni por ningún lado”, la destitución del gobierno de Lenín Moreno, pues en todo momento se apostó a un diálogo que llegó tarde porque dejó ocho muertos, más de mil 200 heridos y más de mil encarcelados.

A cuatro días de que el presidente Moreno aprobara el Decreto Ejecutivo 894 para eliminar el polémico 883, tras el acuerdo alcanzado el domingo con la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), que puso fin a las protestas contra el gobierno, el líder indígena reflexionó sobre lo que sucedió durante los 12 días de represión.

“He estado desde 1990, nunca había visto altos niveles de represión. Realmente fue brutal. Cada vez que hubo represiones de los militares, de la policía… cuando el gobierno intentaba desmovilizar, dividir psicológicamente, acallar las voces, pero cuando hubo más muertos, más heridos, más persecución, las organizaciones indígenas y sociales levantaron la voz de protesta.

“Ya no solo el pueblo indígena, sino en todo el país. El sábado pasado en más de 300 puntos de la ciudad de Quito protestaron contra las medidas económicas. El pueblo ecuatoriano, las voces indígenas dijeron no al neoliberalismo, por lo tanto tenemos que discutir una alternativa económica para el Ecuador”, expresó a Notimex.

En ese contexto, opinó que México y los países hermanos de la región y del mundo son bienvenidos al proceso de reconciliación que vive Ecuador, cuyos grupos de indígenas y de los sectores sociales deberán avanzar hacia un nuevo modelo económico que ponga fin a medidas unilaterales e intentos privacionistas.

“Que nunca más se aplique un modelo neoliberal a la espalda y sin consulta de los pueblos indígenas, de los sectores sociales del país. Este es un proceso de aprendizaje para el pueblo ecuatoriano. He visto profunda solidaridad. El pueblo de Quito, no siendo indígena, pero también siente el dolor de los pueblos indígenas.

“También siente la necesidad de los barrios periféricos de Quito, Guayaquil, Cuenca. Ellos también se sumaron a la causa de los pueblos indígenas. Entonces vemos que la lucha de los pueblos indígenas dejó de ser una lucha de los pueblos indígenas, esto ya es una lucha de los sectores sociales. Una lucha de los ecuatorianos”, anotó.

En esta cabecera perteneciente a la provincia de Pichincha, en el norte de la capital, Churuchumbi destacó la urgencia del diálogo con el gobierno y de generar alternativas para evitar que se vuelvan a presentar medidas unilaterales, como el Decreto 883, que quitó el subsidio a los combustibles.

Precisó que la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) en un marco de corresponsabilidad, buscará espacios de debate en materia económica. “En ese contexto, si existe la apertura necesaria del gobierno, nosotros seguiremos conversando, pero siempre que exista voluntad política.

“El problema es que lo digo por experiencia. El diálogo no debió haberse dado el domingo. El diálogo podía haberse dado el miércoles o jueves de la semana pasada, pero lastimosamente al interior del gobierno parece que existen tendencias, corrientes que inclusive no dejan fluir un diálogo directo pueblos indígenas y el gobierno nacional”.

Por esa razón, dijo, se solicitó que las Naciones Unidas y la Conferencia Episcopal Ecuatoriana sean garantes como observadores para que ellos puedan generar un proceso de acercamiento que garantice el diálogo entre los pueblos indígenas y el gobierno.

“Nosotros hemos destituido cuatro o cinco gobiernos y no hemos tenido ningún resultado. En esta ocasión no era que nosotros estuviéramos apostando a la salida del presidente.

“Lo único que queríamos es que el presidente (Moreno) dialogue y derogue el Decreto 883. Nunca teníamos en nuestra mesa, ni por debajo ni por ningún lado, la salida del presidente de la República”, remarcó.

El militante del movimiento Pachakutik y licenciado en Ciencias de la Educación, quien muestra en sus oficinas una fotografía del “Che Guevara” y otra en la que aparece el líder revolucionario junto al comandante Fidel Castro, comentó que antes de las movilizaciones de este mes la Conaie había solicitado diálogo para abordar diversos temas y, es “hora” de que no hay respuesta.

“Hace dos años la Conaie pidió diálogo, que se instalaran mesas de diálogo donde tenían que haber resuelto temas de educación, salud, créditos, institucionalidad indígena y no ha habido ningún resultado”, indicó.

Subrayó que las organizaciones sociales estarán vigilantes de la actuación del gobierno de Lenín Moreno, “que no vuelva a repetir lo que hizo los primeros días de octubre, en el incremento del precio del combustible”.

Esto es, las organizaciones sociales estarán “con un ojo abierto y otro dormido… para ver lo que pueda hacer o deje de hacer el gobierno pero, por el otro lado, la organización social por su propia iniciativa también va a generar un espacio de diálogo entre sociedad para construir un modelo económico”.

Inclusive, señaló, “si en ese caminar podemos contar con gobiernos amigos, con aliados internacionales, sería importante que podamos converger en una alternativa económica, no solo para el Ecuador, una alternativa económica para América Latina y el mundo”.

Ello, dado que el modelo neoliberal desde México hasta la Patagonia ha generado procesos de privatización, de flexibilización laboral, de empobrecimiento de la sociedad ecuatoriana. Entonces vemos que si éste no se dijo en el Ecuador, tenemos que trabajar a nivel del continente en una alternativa económica”.

Sobre si México es bienvenido en esa apuesta, refirió que “si desde México, si desde los gobiernos, los académicos, los intelectuales, pueden hacer un aporte, bienvenido.

“Nosotros contamos con una experiencia de organización, de movilización, de propuesta política, pero solos no podemos salir de ese atolladero económico, sino con la presencia de otros autores”.

Respecto a la petición de asilo solicitada por asambleístas correistas, el líder indígena de 46 años se reservó su derecho de opinión. “No podría responder por eso”, expresó.

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