(SPI / Kaleydoscopio).- Poner casa es algo especial y ya sea por ser personas nuevas en la ciudad, estén comenzando su independencia familiar o sean millennials, hay que saber una que otra cosa.

El portal inmobiliario Lamudi.com.mx tiene unos tips imprescindibles:

1. Lee con sumo cuidado y atención todo el contrato: la consigna popular es que pongas atención a las letras chiquitas, así que haz caso y lee cada cláusula del contrato de arrendamiento con detenimiento. En caso de dudas o desacuerdos coméntalos con tu casero y busca llegar a acuerdos que los beneficien a ambos.

2. Antes de firmar fija el monto de incremento anual y la fianza o depósito a entregar. En el caso del depósito lo normal es que si cuentas con aval sea sólo de un mes de renta, sin embargo este monto puede variar si no cuentas con aval. En cuanto al incremento anual lo normal es que sea del 5 al 10% o bien que no exceda la inflación de ese año.

3. Revisa que todo funcione: tomas de agua, enchufes, calentador de agua, estufa, luces, cerrojos, etc. En caso de que algo no funcione bien solicita los arreglos correspondientes y verifica que queden listos antes de firmar el contrato.

4. Platica con tu casero sobre si es posible hacer cambios en el inmueble, sobre todo si planeas vivir un largo periodo en él. Normalmente uno puede pintar sin ningún problema, pero pregunta si puedes cambiar puertas, ventanas, incluso si puedes ampliar alguna habitación o closet. Pregunta también si estos arreglos o modificaciones para mejorar el inmueble pueden ser tomados a cuenta de la renta.

5. Nunca firmes un contrato de arrendamiento sin conocer a fondo el estatus de los servicios: luz, gas, teléfono, agua, predial, mantenimiento. ¿Están al día? No olvides que debes establecer qué pagos tendrás que hacer tú y cuáles el casero.

6. Ten una respuesta a la pregunta: ¿cómo resolverán los problemas de mantenimiento que vayan apareciendo? ¿El casero los reparará? Si tú lo haces, ¿el costo es descontado de la renta de ese mes?

7. Define la forma y días de pago. En la actualidad lo más usado es depósito o transferencia bancaria, pero hay algunos caseros chapados a la antigua que prefieren se les pague en efectivo. En cuanto a los días, lo más común es que debas pagar la renta dentro de los cinco primeros días hábiles del mes, pero de nuevo, deja bien claro esto con tu casero antes de firmar.

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