El nuevo centro de envíos de Amazon, la cuarta empresa más grande del mundo, ubicado en Tijuana, ha despertado el interés, no por las novedades que ofrece, sino por estar localizado en una zona de escasos recursos de esa ciudad de Baja California, aunque también por las facilidades que ha obtenido la firma de comercio minorista para continuar su expansión a costa de subsidios, entre ellos los bajos salarios.

La imagen de la planta tomada por Omar Martínez, colaborador de La Jornada Baja California, despertó el interés de especialistas como Charmaine Chua, experta en globalización y economía política, quien señaló a través de su cuenta de Twitter que la ubicación del centro de distribución obedece a estrategias como el bajo precio de los terrenos y la mano de obra barata que aún existe en la frontera.

La diferencia salarial entre México y Estados Unidos es grande. En la zona fronteriza de Baja California el salario mínimo diario es de 213.39 pesos, mientras en California se ubica en 15 dólares por hora. En el almacén de Amazon ubicado en Rialto, California, el salario es de 19 dólares la hora en un trabajo de selección, empacado y envío de pedidos.

Raúl Ignacio Morales Chávez, académico de la FES Aragón de la UNAM, comentó a La Jornada, que para que una empresa se establezca, sobre todo trasnacional, los gobiernos le ofrecen facilidades o subsidios.

“Las grandes empresas trasnacionales buscan obtener los mayores estímulos para ubicarse en X o Y lugar, entonces el gobierno del estado o el municipal le deben haber ofrecido algo.”

Explicó que la firma “no requiere mucha mano de obra calificada. Es una característica de Amazon en ciertas áreas, pues sólo requiere empaquetar”. Lo anterior, comentó, se traduce en que no necesita pagar altos salarios para establecerse en Tijuana, condición que también comentó es tomada como un subsidio.

Recordó que una de las razones por las que se modernizó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fue que el gobierno del entonces presidente Donald Trump consideró que los bajos salarios en México eran una forma de subsidio, un atractivo para las empresas estadunidenses –sobre todo automotrices–, lo que dejaban en desventaja a los trabajadores de ese país.

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Sin embargo, el economista enfatizó que con el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) mediante el capítulo 23 se busca elevar las percepciones salariales de los trabajadores para que los tres países estén en las mismas condiciones. Por ello, dijo, el salario mínimo general ha aumentado 15 y 20 por ciento en los dos últimos años, acción que se suma a la reforma laboral.

Chua comentó que en México el salario mínimo es equivalente a 9 dólares por día, por lo que criticó que Jeff Bezos, propietario de Amazon, realizara un viaje al espacio por diversión, a costa de la “mano de obra superexplotada y una cláusula del T-MEC para importar bienes libres de impuestos e inspección”.

La organización estadunidense Good Jobs First ha señalado: “Amazon está creciendo rápidamente, gracias en gran parte a su agresiva estrategia para obtener exenciones fiscales. De hecho, ha recibido alrededor de 20 paquetes de subsidios de desarrollo económico al año (en Estados Unidos) desde 2012 para sus almacenes y centros de datos, más de 4 mil millones de dólares y contando a partir de mayo de 2021”.

La agrupación cuenta con una relación de cada subsidio que la empresa ha recibido desde el año 2000, en algunos casos ha detallado el tipo de ayuda, así como el negocio al que fue dirigido.

De acuerdo con el gobierno municipal de Tijuana, el centro de distribución, cuya inversión asciende a 21 millones de dólares, forma parte de la estrategia emprendida para atraer inversión a esa localidad y sólo recibió “apoyó en la gestión de trámites para la apertura”.

Tanto las autoridades locales, como la firma de comercio minorista afirman que la planta atenderá al mercado de Tijuana, Mexicali, Tecate, Ensenada y Playas de Rosarito.

Chua, quien retomó un análisis del experto Spencer Potiker, dijo que es una estrategia que no busca atender el área mexicana, sino recibir envíos desde China sin tener que pagar más aranceles, como los que fueron impuestos en la administración de Trump durante su guerra comercial contra el gigante asiático.

Un portavoz de Amazon declaró a La Jornada: “nuestros sueldos y beneficios fortalecen a las comunidades locales, y nuestras inversiones ayudan a dichas áreas a crecer y construir un mejor futuro.

“Añadimos 250 empleos en Tijuana, creando oportunidades con salarios competitivos y prestaciones para todos nuestros empleados.”

Por su parte, las familias que viven en cerca de 300 casas donde se estableció Amazon temen ser desalojadas por la “mala imagen” que dan a la empresa trasnacional.

Cerca de mil personas habitan el Cañón del Padre, lugar conocido como Cartolandia.

Los residentes de Cañón del Padre están de acuerdo con la inversión pues confían en obtener un trabajo en la planta.

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