Xalapa, Ver. La calificadora Fitch Ratings advirtió que el impacto prolongado derivado de las medidas de contención del coronavirus y una recuperación económica mucho más lenta que durara hasta 2025 presionaría sus ingresos locales.

En el informe más reciente señala que si el estado no puede reducir de manera proactiva el gasto o complementar los ingresos más débiles por el aumento de las transferencias del gobierno estatal, puede conducir a una baja en la calificación que actualmente se encuentra en BBB+. 

Detalla que en 2019 los ingresos propios crecieron 6 por ciento mientras que los federales 2 por ciento, por lo que el ingreso operativo mostró un incremento por debajo de 2 por ciento.Para 2020, Fitch proyecta un decrecimiento del ingreso operativo de 7.4 por ciento en términos nominales.

Respecto a los ingresos tributarios, indica que el Estado podría modificar las tasas de impuestos (como el impuesto sobre erogaciones por remuneraciones al trabajo personal), pero su aprobación sería compleja por la competitividad económica a nivel local y regional, y debido a la desaceleración económica ante la menor capacidad financiera de los contribuyentes.

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Y agrega que ante la situación que ha generado la pandemia del coronavirus, la administración ha implementado políticas de control y monitoreo del gasto y ha reasignado gasto originalmente a las dependencias y entidades del Poder Ejecutivo con el objeto de financiar las acciones con las que se hizo frente a la crisis sanitaria.

Sobre la adaptabilidad de los gastos, la calificadora advierte que la estructura del gasto operativo de Veracruz muestra poca flexibilidad; en los últimos cinco años, el gasto operativo representó, en promedio, 91 por ciento del gasto total, ya que tan solo en 2019 fue de 92.9 por ciento. 

“Como consecuencia de esta poca flexibilidad del gasto, en el mismo período, el gasto en inversión representó, en promedio, 4.3 por ciento del gasto total. En general, las entidades en México reportan márgenes operativos bajos que les restan flexibilidad presupuestal sostenible”.

Sobre el manejo de la deuda y liquidez señala que en Veracruz es moderado, pero persiste incertidumbre frente al tratamiento de las obligaciones fuera de balance como las cuentas de orden: operaciones en proceso de aprobación y registros contables en el activo circulante que empezaron a registrarse a partir de la cuenta pública 2015. 

A ello se agrega que el pago no fondeado de pensiones y jubilaciones representa una contingencia significativa para las finanzas estatales ya que durante los últimos años, el Instituto de Pensiones del Estado (IPE) ha recibido aportaciones extraordinarias importantes del Estado ante la insuficiencia de recursos para cubrir sus obligaciones. 

En 2019, las aportaciones estatales fueron de 3 mil 326 millones de pesos, en 2018 fue de 2 mil 185 millones de pesos, por lo cual de acuerdo con la evaluación actuarial realizada en 2017, las reservas del IPE tendrían una suficiencia hasta 2021.

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