La presidenta de Casa de Amor para Niños con Cáncer, Sara Márquez Romero, condenó que en el gobierno del ex gobernador y prófugo de la justicia, Javier Duarte de Ochoa, se haya dado agua destilada a los niños enfermos de cáncer, por lo que pidió justicia.

Activistas y madres de familia de niños que fallecieron por cáncer infantil en la zona sur de Veracruz repudiaron los hechos, que calificaron como un atentado a la vida de todos aquéllos que desafortunadamente padecen esta enfermedad.

Márquez romero recordó que en los últimos cinco años perdieron la vida por lo menos 30 menores y no descartó que tal situación esté relacionada con los señalamientos en contra de la administración de Duarte de Ochoa, pues muchos tenían alta probabilidad de salir adelante.

“No es posible que les haya dado agua destilada en las quimioterapias de los niños con cáncer”, dijo.

“No se vale jugar con la vida de los propios, para mí es un acto criminal porque cuando a un hijo se le detecta esta enfermedad es una situación tan difícil que se vive como para el niño como para la madre o padre que la acompaña”, manifestó.

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