(SPI).- El sacerdote y activista Alejandro Solalinde consideró necesaria la creación de una comisión de la verdad en el estado de Veracruz con la finalidad de contar con un diagnóstico real de la herencia de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa.

Confió en que el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares cuente con la voluntad política para crear dicha comisión pero sin que se convierta en una bandera electorera.

“Se necesita que se haga un recuento de daños, se necesita que se haga un diagnóstico del estado real que guarda Veracruz y también se necesita visibilizar, vislumbrar aquellos puntos que representan un desafío para lograr un cambio en Veracruz, no puede y no merece Veracruz solamente una simulación cosmética, eso se llama traición a lo que Veracruz necesita, necesitamos la verdad”, expresó.

No descartó que la participación de los veracruzanos sea determinante en esa comisión de la verdad.

Criticó de nueva cuenta a los pastores católicos veracruzanos por guardar silencio mientras se registraban muertes y el desfalco a las finanzas estatales pero dijo que podrían formar parte de la comisión.

“Más que señalar a los culpables que todo mundo ya sabe, necesitamos que en forma institucional, ordenada, científica, se tenga esa comisión de la verdad, que la participación de la sociedad sea determinante, sin esa participación no llegaremos a ningún lado”, insistió.

Opinó que Yunes Linares tiene la oportunidad de romper con la simulación de años anteriores a través de compromisos concretos que permitan conocer qué fue lo que ocurrió en la entidad veracruzana en los años recientes.
Incluso, afirmó que la creación de dicha comisión resulta un imperativo en la entidad veracruzana, ya que continúan hallándose fosas clandestinas, como la que se ubicó en una comunidad llamada “Almagres”, municipio de Sayula de Alemán.

Por último, precisó que corresponderá a las autoridades determinar el número de personas que se hallaron en esa fosa, aunque no descartó que den positivo más en esa región, pues recordó que hubo ataques a migrantes en esos lugares en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán.

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