La renovación de la licencia para la operación de la planta Nucleoeléctrica de Laguna Verde fue solicitada ante tribunales por parte de ciudadanos que se oponen a que siga funcionando por los siguientes 30 años.

Un Tribunal Colegiado Administrativo analiza la solicitud de amparo promovida el 27 de agosto de 2020 por un grupo de ciudadanos encabezados por el físico Bernardo Salas Mar.

Los ciudadanos demandaron el acceso derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar y a no ser molestados sin fundamento, luego de que la renovación de la vigencia de Laguna Verde inició a partir del 25 de julio de 2020 por treinta años más, lo cual consideran como una violación a las garantías a preservar la salud tanto física como mental.

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En el punto presentado por los solicitantes, destaca la documentación en donde se exhibió la falta de especificaciones técnicas y de seguridad de la Unidad 1 para operar por treinta años más.

Señalan que existe mayor riesgo y peligro no solo para las personas trabajadoras de Laguna Verde, sino de la población adyacente a la unidad y a los terrenos donde se dispone de los desechos.

Ahora el Segundo Tribunal Colegiado Administrativo con sede en Boca Del Río determinó con fecha 15 de junio el asignar el análisis de la impugnación a la ponencia del magistrado Anastacio Martínez García.

El analista determinará si es válido o no no dar pie a un incidente de suspensión relativo al juicio de amparo 398/2020, y de ser favorable a los quejosos conduciría a la suspensión definitiva de la licencia de operación de Laguna Verde.

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