El tufo que envuelve el Caso Duarte sigue sin cuadrar, como que en la cadena falta el eslabón que explique todo.

Hace mes y medio, en el editorial de Palabras Claras CASO DUARTE: EL ESLABÓN PÉRDIDO, se expresó que el 27 de julio anterior, el prófugo ex gobernador Javier Duarte, en su cuenta de Twitter expresó: “Celebro que PGR participe en la investigación derivada de la ridícula denuncia que presentó en mi contra M. Yunes. La verdad nos hará libres”.

Esa última frase del tuit es el lema de la Universidad Iberoamericana, donde Javier Duarte, Karime Macías, Moisés Mansur Cisneyros y José Humberto Castillejos Cervantes, ahora Consejero Jurídico de la Presidencia de la República, estudiaron su licenciatura.

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Pues bien, el día de hoy, en sus Historias de reportero, el periodista Carlos Loret de Mola dice: “Las autoridades federales han detectado una conspiración de poderosos abogados. Son representantes legales de algunos de los políticos más corruptos de México y tienen el objetivo de minar las facultades de investigación oficiales para conseguir que sus clientes queden libres” y desde luego incluyó a Javier Duarte.

El reportero menciona que también están involucrado jerarcas del Poder Judicial y “están jugando de comparsa de estos abogadosya que todos tienen una motivación política: “la posición de los medios de comunicación sobre el asunto, la relevancia noticiosa de un hecho, la percepción ciudadana”.

Los políticos señalados como corruptos quieren argumentar que ahora son “perseguidos políticos”, es decir, victimas del sistema, cuando ellos dejaron en la miseria a los estados que gobernaron, sin importarles las repercusiones sociales.

En fin, merece la pena leer la columna de Loret de Mola, publicada en El Universal, no sin antes dejar a ustedes la foto del recuerdo universitario, donde se observan a Javier Duarte, Moisés Mansur Cisneyros y el ahora Consejero de la Presidencia de la República, José Humberto Castillejos Cervantes, entre otros jóvenes alegres.

Y si se argumenta que en política no hay casualidades, usted carísimo lector, siempre tendrá la mejor opinión.

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