Ahora que el delegado federal Manuel Huerta Ladrón de Guevara dijo que han detectado “aviadores” en dependencias federales y personal que tiene doble y hasta triple plaza en las diferentes oficinas del gobierno de la república, debería revisar cuál es método de trabajo del actual titular de la delegación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Durante los últimos años, los empresarios de la construcción en Veracruz han denunciado que los anteriores funcionarios de la dependencia sólo han beneficiado a empresas foráneas -y algunas hasta fantasmas- sin capacidad técnica ni económica para rehabilitar caminos, iniciar nuevas carreteras o al menos finalizar la cacareada autopista Cardel-Tampico.

Cuando se creía que la corrupción al interior de la delegación de la SCT no podía caer a niveles más bajos, ¡Pum!, que llegan los nuevos funcionarios de la esperanza con las mismas prácticas de patear el bote y a los constructores veracruzanos.

Aún está a tiempo el nuevo delegado de la SCT-Veracruz, Adalberto Vega Regalado, para erradicar las viejas mañas y brindar oportunidades a los empresarios de Veracruz, de lo contrario, el proyecto de transformación quedará en el discurso y en puras “cuartas”.

La entidad jarocha es un centro logístico y comercial que merece calidad en sus vías de comunicación y de funcionarios que transparenten sus acciones de gobierno.

Pobre Veracruz, tan lejos de Dios y tan cerca de AMLO.

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