Jorge Suárez-Vélez*

Mucho se dijo que la elección del domingo fue la más grande en la historia. Quizá, por serlo, arrojó señales encontradas y cada partido elige qué subraya y qué ignora. A riesgo de hacer un ejercicio banal pues, como dijera el célebre cátcher de los Yanquis Yogi Berra: “es difícil pronosticar, especialmente sobre el futuro”, a veces sirve el ejercicio.

Empecemos por lo obvio. La carrera hacia 2024 empezó el lunes. La abrumadora victoria de Morena en las gubernaturas les permitirá operar la próxima elección en la mitad de las entidades federativas. Eso no es menor. Pero su apabullante derrota en las ciudades, desde Mérida hasta Hermosillo, y particularmente en la Ciudad de México, es pésimo presagio. La capital que vio nacer a la izquierda que parió a esta 4T ahora les muestra vulnerables. Perdieron a pesar de su bien aceitada operación clientelar y de la lucrativa alianza con las poderosas mafias de la CDMX. Se confirmó que la kriptonita contra el clientelismo es la participación ciudadana. Los capitalinos en alcaldías como Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo o Cuajimalpa votaron en números sin precedente. Sin haber visto cifras definitivas, apuesto a que hay una correlación directa entre participación y derrotas de Morena.

Pero esa paliza en la capital tiene más aristas. En mi opinión, AMLO deja abierta la posibilidad de quedarse en el poder porque le preocupa dejar en la silla a alguien leal. Esa es la principal cualidad de Claudia Sheinbaum y el mayor defecto de Ebrard y Monreal, quienes lo negarían tres veces antes de que cante el gallo. La felpa en su bastión debilitó a su favorita quien, además, tiene poco arraigo en el partido y poco ascendente sobre sus legisladores.

Se esperaba que la secta de Padierna y Bejarano, que sí tiene peso legislativo, resultara fortalecida una vez que ella ganara la alcaldía Cuauhtémoc. Los giros negros y el ambulantaje ahí y en Coyoacán han sido importantes fuentes de financiamiento de las campañas y operaciones de Morena en la capital. Padierna renunció a la posibilidad de reelegirse como diputada porque creía que ganaría fácilmente; perdió por diez puntos. Eso mete en un brete al partido. Ricardo Monreal, cuyo hermano ganó Zacatecas (a pesar de su misoginia), debe estar celebrando.

Hay otra buena noticia para AMLO. Quizá veamos fuerte crecimiento económico este año y el que viene. Éste nada tiene que ver con buenas decisiones o con políticas públicas acertadas. Se explica por dos razones. Primero, porque fue de tal magnitud la caída en 2020 que la base de comparación es muy baja. Si arrojamos un gato muerto de un tercer piso, su cuerpo rebota; pero si lo lanzamos del décimo, rebota más alto. Pero, sobre todo, la explicación es la fuerte recuperación en EU. Nuestros vecinos, la economía más grande del mundo, crecerán cerca de 7% este año y de 4% en 2022. Eso generará más remesas y nos jalará, particularmente porque muchas empresas necesitan sacar cadenas de valor de China; algunas las traerán a México. AMLO llegará fuerte a la revocación de mandato.

Su problema viene después. Además del golpeteo esperado en Morena, si el crecimiento en EU es tan robusto, veremos tasas de interés mucho más altas en dólares. Se irán los “capitales golondrinos” que han venido a aprovechar nuestras altas tasas. Eso debilitará al peso y provocará inflación. Adicionalmente, la debacle de Pemex y el desastre de sus obras insignia serán cada vez más evidentes. El entorno económico previo a la elección presidencial podría ser mucho menos amigable. La rebelión de las clases medias urbanas y la debacle capitalina podrían ser preámbulos para mucho más.

Quienes han pasado por ahí hablan sobre la gradual soledad en la que se va quedando el Presidente conforme avanza el sexenio. En esta ocasión, ésta será peor debido a la falta de un gabinete fuerte y a la profunda debilidad estructural de Morena como partido. López Obrador debería estar un poco menos feliz y preguntarse si seguir dividiéndonos es su mejor estrategia. No vaya a ser que la próxima elección federal le quite la risa.

@jorgesuarezv   

  • Jorge Suárez-Vélez es autor de Ahora o Nunca, la gran oportunidad de México para crecer y de La próxima gran caída de la economía mundial, publicados por Random House (Debate). Desde 1998 contribuye para CNN en español, y para otros medios en México y América Latina. Es economista del ITAM. Reside en Nueva York desde 1992, donde ha trabajado para distintas instituciones financieras. Actualmente es Managing Director en Allen and Company Investment Advisors.
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