Manuel J. Jáuregui

El Presidente López pasará a la historia como un Presidente antifeminista. Probablemente no se lo ha propuesto, pero ése será el resultado.

No muestra empatía alguna con las mujeres, víctimas de violencia y discriminación, ni siquiera en el Día Internacional de la Mujer, hoy 8 de marzo.

Al contrario, minimiza su justificado clamor por igualdad y justicia; y en los hechos, durante su Gobierno las mujeres mexicanas han sido relegadas, a excepción de las “guerreras” incondicionales que trabajan para él haciendo su voluntad dentro de su Administración, y que en el verbo les rinde pleitesía, pero en los hechos las hace a un lado y las repudia.

Quizá es que no se le puede pedir más a un Presidente que presume estar obsesionado con la austeridad, pero vive en un PALACIO, y que afirma defender a las mujeres, pero les pone un VALLA para que no se le acerquen.

La valla debería ser para los abusadores de las mujeres, como el aspirante de Morena a la Gubernatura de Guerrero, y no para las víctimas.

¿O por qué les teme?

Las cifras, los datos -y aquí sí que no hay “otros”-, indican claramente el RETROCESO bestial que la causa femenina ha sufrido en México DURANTE SU ADMINISTRACIÓN.

Para empezar, la VIOLENCIA contra las mujeres se ha incrementado a grado tal que, en promedio, más de DIEZ mujeres son asesinadas a diario en México.

Pero eso no es todo, adicionalmente, el DESEMPLEO entre las mujeres ha crecido más que entre los hombres (-11.3 por ciento de ellas vs. -3.9 de ellos, en cuanto a reducción de empleos formales), y sus ingresos son INFERIORES a los de los hombres en casi 19 por ciento.

La época de la 4T no está resultando ser una buena era para ser mujer y vivir en México.

Por todo lo anterior es que nos parece magnífico que hoy MARCHEN nuestras mujeres, que hoy protesten, que hoy griten para ser escuchadas.

La causa de la mujer en México es una causa JUSTA, es una causa noble: todo padre quisiera para sus HIJAS en este nuestro México no sólo seguridad y respeto irrestricto para su persona, sino igualdad de oportunidades y trato justo ante la Ley y las autoridades.

En pocas palabras, un piso parejo para integrarse en IGUALDAD a la construcción de una sociedad no sólo más justa, sino más próspera y progresista.

El sábado en su gira por Yucatán, precisamente, el Presidente enfrentó protestas de indígenas mayas, encabezadas por una MUJER.

No pareció gustarle nadita al Presidente el hecho, y como se ha vuelto costumbre en él, ni escucha ni atiende, ni se toma la molestia de tratar de entender qué es lo que irrita a las mujeres mexicanas, en general, pero en específico respecto a la conducta de su Gobierno hacia ellas.

Quizá el hecho de que el Presidente es papá de PUROS VARONES puede explicar -aunque nunca justificar- el hecho de que no parece tomar en serio el clamor de las mujeres.

Lo demostró claramente, por ejemplo, al EMPEÑARSE obstinadamente en apoyar de manera denodada la candidatura de Félix Salgado Macedonio, el prototipo mexicano del abusador de mujeres, según las denuncias en su contra.

(Mismas que, dicho sea de paso, el Presidente se sacude como si fueran moscas y las minimiza e ignora).

¡No pela el Presidente ni siquiera a las MUJERES DE SU PROPIO PARTIDO que exigen y demandan que Salgado sea marginado del proceso por las denuncias que enfrenta y que denigran la práctica de la política y el servicio público en México!

Tal parece que hacer de Salgado el Gobernador de Guerrero es la consigna sea como sea, se pisotee a quien se pisotee, se diga lo que se diga y se piense lo que se piense.

Poco o nada parece importarle al Presidente atender en los hechos los reclamos de las mujeres, quienes objetan que a un presunto abusador y violador de mujeres se le PREMIE con el PODER de una Gubernatura en un Estado, de por sí sacudido por la corrupción y la violencia.

Las VALLAS físicas que el Presidente ha erigido alrededor del PALACIO donde habita y despacha forman una METÁFORA que representa a las VALLAS mentales que en su mente erige el Presidente para no dejar entrar a la realidad ni a la verdad, ni a ideas diferentes que no sean las obsoletas y retrógradas que MORAN ya ahí desde hace décadas.       

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