José Lima Cobos

Si el presidente  Andrés Manuel López Obrador ha sido reiterativo en afirmar que nunca ha pasado por su mente el propósito de reelegirse en la presidencia de la República, para qué lo siguen provocando y poniéndole piedritas o piedrotas en el camino,- en el  objetivo esencial de sepultar para siempre la corrupción y la impunidad-, cuando es público y notorio que la crisis de inseguridad y de miseria que vive la nación, es responsabilidad de quienes han saqueado y defraudado la finanzas públicas, lo que es más que elocuente con la situación en que se encuentran las industrias petrolera y de electricidad y , además, en la  privatización del agua.

El hoy presidente no engañó a nadie, por lo mismo, los más de treinta y dos millones de ciudadanos que sufragaron el 1º de julio,  habla y claro, que el mandato es irreductible y  que tendrá que  ir al fondo, porque no solo barrió en la elección presidencial  sino en ambas cámaras tiene mayoría, en una es absoluta y en la otra relativa que le impide reformar la constitución pero que, como está el orden jurídico, se pueden aprobar todas las leyes secundarias que se requieran para cumplir sus promesas de campañas que si bien son muchas, con sus jornadas de trabajo puede y debe materializar.

En este mes destinado a la patria, el presidente López Obrador, en forma  abierta y no embozada, llama a las cosas por su nombre pues  cuando cuestiona a los panistas y  príistas que se oponen a los cambios y más, en algo que es de  seguridad nacional como es la sequia o escasez  de recursos  públicos y como  se ha probado que el manejo de facturación falsa  y la condonación  de impuestos a los grandes empresarios, han mermado el bienestar social, aunado a mantener una burocracia dorada con sueldos dignos de criminales que, desde una  mal llamada autonomía produce un menoscabo desproporcional a los bienes de la nación, no está diciendo nada que no haya sido público y notorio y que condenó desde su campaña.

Podría darse un paralelismo entre lo que aconteció en l862 durante la invasión francesa y  lo  que hoy sucede en el país , ante los grupos de presión que se ejerce por medio de los partidos políticos ,- PRI, PAN y PRD-  responsables plenos del malestar social y  que el presidente señala por sus nombres  como de farsantes  y corruptos por  oponerse a que sea delito grave la facturación falsa,  al hecho  de que cuando Manuel Doblado le informa al presidente  Juárez  que le ha  manifestado a los franceses que México está dispuesto  a “repeler  la fuerza con la fuerza”, y  le responden que “la guerra  hasta sucumbir”, ello condujo  a estas expresiones “ en estos momentos necesitamos probar a la Francia  y al mundo entero que somos dignos de ser libres”, así, ahora se tiene que probar  al mundo que la corrupción y la impunidad, quedarán sepultados como se hizo en el cerro de las campanas y que el bandidaje, desde el poder ejecutivo, ejecutivo y judicial, pasarán a formar parte de la historia ominosa del país.

Si la suerte está echada y solo se gobierna en un momento de la vida, sin temor a las consecuencias, – ya se está probando-                   que no se teme a la cloaca de la corrupción  y de que  quienes sean los responsables  hay que  llevarlos a los tribunales que dejarán ser los instrumentos  de aprovisionamiento  de la complicidad e impunidad, pues se tendrá que actuar con rigor y quien no se” porte bien”, sin importar el rango, que las consecuencias se dejen  sentir,  sin llegar al excesivo uso de la fuerza ,  que es lo que quisiera  la  minoría enriquecida y que no se  identifique a toda la sociedad como perversa para que sea reprimida de manera indiscriminada, lo que de ninguna manera se acepta porque, por encima de todo, están los derechos humanos, pero de que se tiene que sanear y serenar  al país no debe caber duda.

limacobos@hotmail.com

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