Agustín Basilio de la Vega

El próximo 19 de diciembre, 23,896 panistas veracruzanos elegirán al próximo presidente, secretaria general y 7 integrantes del Comité Directivo Estatal del PAN en el Estado de Veracruz. De acuerdo con sus estatutos, será en los centros de votación donde se recaben y cuenten los votos que obtengan las planillas contendientes que encabezan los médicos Tito Delfín Cano y Joaquín Guzmán Avilés.

Fiel a su tradición democrática, los comicios de Acción Nacional se celebrarán en tres etapas: la campaña que inició este fin de semana, la jornada electoral que se realizará entre las 10:00 y las 17:00 del día de la elección y la etapa de la calificación y declaración definitiva de su validez. Como toda contienda cívico-política, ésta es apasionada, competitiva, entusiasta y con sus naturales riesgos. El PAN es el único partido que siempre ha sido congruente con la democracia. 

Veracruz requiere de una oposición firme y propositiva que acote el populismo destructor de instituciones que hoy gobiernan en la mayoría de sus municipios, el estado y México. Como escribía Enrique Krauze respecto a la Revolución Mexicana, hoy podríamos decir que la 4T, “si tuviera una doctrina, no podría cualquier bandido improvisarse líder y encumbrase como sucede hoy”. El PAN no solamente tiene ideas sino programa moderno y plataformas que permanentemente se actualizan para resolver los problemas de México y construir un futuro de prosperidad.

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Carlos Castillo nos recordaba en los cursos de iniciación del PAN, que en los años 40 “nunca como entonces estuvo el ‘Gobierno de la Revolución’ más ignorante de ideas y más desordenado en la acción”. Los acontecimientos recientes hacen pensar que la historia se repite en nuestros días y que por lo tanto se requiere de un esfuerzo ciudadano equiparable al de Manuel Gómez Morin y los primeros panistas para corregir los desastres que estamos viendo hoy en pleno siglo XXI.

El PAN es un partido que “quiere hacer valer en la vida pública su convicción en una causa clara, definida, y coincidente con la naturaleza real de la Nación y conforme a la dignidad de la persona humana”  no es un partido “cacha todo” pues propone la eco-economía social de mercado y el humanismo político para la consecución del bien común que en palabras de Efraín Gonzales Luna es “el conjunto de condiciones de vida social que permitan al hombre personal realizar su destino, cumplir su naturaleza, perfeccionar su ser, es decir alcanzar su bien”

Para el PAN la solidaridad es cooperación, fórmula de convivencia social y una virtud de interdependencia y no un mero programa sin reglas de operación que hace más pobres a los pobres como ocurre hoy en día. El gobierno es solidario cuando invierte en salud, educación, calles, seguridad y en aquello  que las personas no están dispuestas a pagar por ser del ámbito comunitario. Es falso que las “ayudas” que son finitas generen movilidad social, en cambio el trabajo y mejores condiciones de vida hacen que las personas se superen por sí mismas.

La subsidiariedad se debe aplicar cuando se necesita, sólo la necesaria, el tiempo necesario y donde es necesaria. Derrochar recursos sin “ton ni son” elimina la responsabilidad de la persona en su proyecto de vida, lo hace dependiente del gobierno y acaba con el emprendimiento y la creatividad.

Es tarea del próximo Comité Directivo del PAN ser claro, fuerte, comprometido con la realidad y enfrentar con valor al poder que hoy en día amenaza a nuestro país con ideas viejas y equivocadas, para ello, los panistas tenemos la responsabilidad de analizar qué propuesta es la mejor. En lo personal, pienso que debe haber cambios en el CDE. Es posible que dos de cada tres panistas coincidan con esta opinión.

Twitter: @basiliodelavega

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