Javier Roldán Dávila

Como toda regla, amar al prójimo tiene su excepción  

No fue necesario esperar mucho, lo de la consulta popular para juzgar a los ex presidentes, sólo es un circo mediático, la segunda temporada de la no rifa del avión presidencial. 

En realidad, en quien tiene puestos los ojos YSQ, es en Felipe Calderón. 

En este sentido, Salinas es inalcanzable legalmente, Zedillo fue su protector (que le pregunten a Esteban Moctezuma y a Olga Sánchez Cordero), Fox se mata solo y Peña, merced a la brutal corrupción de su gobierno, su principal impulsor. 

Partiendo del supuesto anterior, lo importante es mantener la percepción de que la 4T hará justicia a los millones de damnificados del neoliberalismo ‘por el bien de todos’, aunque lo que se aprecia entrelíneas, es la pretensión de hacer una operación quirúrgica, para aislar al michoacano, del resto de los ex presidentes. 

Para lograr este objetivo, la apuesta es que Estados Unidos involucre a Felipillo, con las triquiñuelas cometidas por su ex hombre de confianza, Genaro García Luna. Mientras los fiscales estadounidenses hacen su chamba, acá se anula el posible salvoconducto del nuevo villano favorito: bloquear su llegada a San Lázaro. 

Así pues, con el mitote de la consulta AMLO dirá: pues no se pudo ir contra todos, aunque bueno, algo es algo. Pero todo es una conjetura, porque lo de hoy, es amar al prójimo.

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