Javier Roldán Dávila

Si amasan bien, electoralmente los pueden convertir en PAN ácimo

La sentencia de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, para que el proceso mediante el cual se eligió al CDE del PAN en Veracruz se repita, es un golpe severo al albiazul, que de seguro saldrá más fracturado de lo que ya está.

En términos prácticos, el que José Mancha pierda la presidencia, es una situación que complica los planes de los Yunes del estero, para impulsar la candidatura del Chiqui Yunes a la gubernatura en el 2024. Incluso, para imponer a sus alfiles en las intermedias de 2021.

Lo más seguro, es que los contendientes vuelvan a ser el mencionado Mancha y Joaquín Guzmán Avilés, sin embargo, el primero no contará con el aparato del gobierno estatal para refrendar su triunfo y no sería extraño que, por el contrario, las huestes de MORENA apoyen al Chapito para descarrilar a la yunicidad.

Lo cierto, es que ninguno de los dos bandos cederá terreno, por lo que se prevé un escenario de confrontación, tal como se presentó antes de la hegemonía del grupo de Boca del Río, lo cual debilitará al blanquiazul en su lucha contra los morenos.

En este contexto, las circunstancias serán aprovechadas por los adversarios históricos de Miguel Ángel Yunes Linares, que tendrán una oportunidad formidable para cobrar facturas.

Los astros se alinearon, todo estriba en que no le encarguen la chamba a un operador de Cuitláhuac, porque entonces, habrá MIYULI para rato a pesar de sus malquerientes.

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