Agustín Basilio de la Vega

La guerra de Estados Unidos en contra de México es uno de esos episodios que casi nadie recuerda, sin embargo, para los xalapeños, es algo que está presente prácticamente en la vida cotidiana, ya que existe un mercado que lleva el nombre de Alcalde y García, en homenaje a los héroes de la guerra de 1846-1848. Ellos fueron fusilados después de su recaptura, pues previamente habían sido hechos prisioneros en la Batalla de Cerro Gordo.

Hoy recordamos además a nuestros Niños Héroes: teniente Juan de la Barrera, Agustín Melgar, Juan Escutia, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca y Francisco Márquez, a los integrantes del Batallón de San Patricio que, siendo irlandeses, se pasaron al ejército mexicano y lucharon en contra de los Estados Unidos, defendiendo la integridad del entonces territorio nacional.  

A esta guerra se opusieron congresistas de Estados Unidos como Abraham Lincoln, quien la consideró inconstitucional e injusta, además de otros que pensaban que los territorios mexicanos que pudieran anexarse fortalecerían al sur de su país. En el Smithsonian Museum se pueden apreciar documentos originales al respecto.

En 1800, México y Estados Unidos eran países muy distantes y diferentes, pues estaban separados por Aridoamérica, la vasta región que en aquel entonces estaba prácticamente despoblada y que, hoy, paradójicamente nos une con una de las fronteras más productivas del mundo.

Antes de su independencia, nuestro país fue un virreinato (Nueva España) integrado al Imperio Español en cambio, los Estados Unidos fueron 13 colonias que el Reino Unido tenía en América del Norte. Nuestra forma de gobierno, la religión y la cultura estaban muy lejos de parecerse. Sin embargo, hoy en día, somos socios comerciales gracias al TMEC antes TLC, y el intercambio cultural ente las dos naciones avanza de manera imparable. Las fronteras en nuestra región han cambiado mucho menos que las europeas en los últimos 200 años, con todo, el viejo continente experimenta una integración más intensa desde que se firmó el tratado del Acero y del Carbón que antecedió a la Unión Europea.

Canadá, Estados Unidos y México, con el paso del tiempo, también se integrarán y es probable que exista una moneda común y también un espacio de libre tránsito, entre otras cosas. Mientras eso ocurre, los mexicanos debemos aprender de la laboriosidad y virtudes de nuestros socios y ellos de nuestra solidaridad y de todas aquellas buenas prácticas que nos hacen a todos mejores personas.  

¡Viva México! ¡Viva la paz! ¡Y viva la mundialización del humanismo!   

Twitter @basiliodelavega                     

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