Brenda Caballero

Estiró la mano para poder alcanzar la hoja pegada en la pared… era la ficha de búsqueda  de Mía Keiloren Pereyra Lira, de 15 años, desaparecida el 6 de septiembre de 2020 en Boca del Río… apenas alcanzó a romper la mitad de la hoja. Misma suerte sufrió la ficha de búsqueda de Yoana Cecilia Guadalupe Lechuga Andrade, de 14 años, desaparecida en Huayacocotla, el 19 de agosto, también de 2020. 

La instrucción era quitar de inmediato las hojas pegadas en la fachada de la sede estatal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en la colonia Zaragoza del Puerto de Veracruz, incluidas las fichas de búsqueda de mujeres desaparecidas y hasta la manta con consignas que previamente manifestantes habían colocado, como apoyo a las mujeres y a los Colectivos que ocupan la sede de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos desde el pasado 2 de septiembre y que ya han cambiado al nombre de Okupa, Casa Refugio “Ni Una Menos”.

Para ello llegó la patrulla número 3413 de Seguridad Pública del Estado, de donde descendieron elementos de la Policía Estatal a quitar en un dos por tres los textos pegados. 

Era una manifestación pacífica, sin pintas al inmueble, sin destrozos, tan solo hojas pegadas y mantas colgadas. ¿Por qué quitarlas dos horas después de que se retiraron las manifestantes?

Podría pensar que fue por la burla en las fotocopias pegadas con imágenes del Presidente, el Gobernador y el Alcalde del Puerto; por los rayones con colores que les hicieron en sus caras y las expresiones a su trabajo. Pero ¿Y las fichas de las mujeres desaparecidas y las periodistas asesinadas?

Incluso las feministas colocaron hojas con estadísticas donde se aprecia a Veracruz en los primeros lugares en feminicidios y desapariciones.

¿Acaso podría considerarse represión al derecho a manifestarse libremente?

Sin duda a Seguridad Pública le urgía limpiar la sede, quitar lo que considera negativo, arrancar las historias de las desaparecidas, de las asesinadas y ocultar las cifras de un jalón pues hasta 4 elementos trabajaron rápidamente en ello.

De la misma forma quisiéramos que acudieran ante un llamado de auxilio, ante una emergencia, donde más de un veracruzano o veracruzana hemos constatado que ante una llamada telefónica para pedir apoyo, en muchos casos no llegan o llegan tarde. ¿A poco no le ha sucedido?

Es una pena que se tenga que emplear a nuestros policías, encargados de la preservación del orden y la seguridad de los ciudadanos, en tareas que debieran ser competencia interna de las autoridades correspondientes, como es “limpiar” un edificio federal.

Tal parece que al titular de Seguridad Pública Hugo Gutiérrez Maldonado le importa más la imagen que el fondo de la problemática que viven las mujeres en Veracruz. 

Ojalá que ante la situación actual que viven las mujeres a nivel nacional, y ante la ausencia de seguridad, y no lo digo yo, lo dicen las estadísticas que van en aumento en nuestro estado, el Secretario mostrara más empatía con ellas en una manifestación donde no hubo pintas, destrozos, golpes, tan solo mantas y hojas pegadas, y entendiera que su papel en Veracruz no es el de la intendencia.

@NumerosRojos_BC

caballero_brenda@hotmail.com

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