POLÍTICAS PÚBLICAS: CAMINO AL BIENESTAR SOCIAL

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Arturo Jaramillo Díaz de León

La propuesta de desarrollo para buscar bienestar social, se refleja en las políticas públicas que implementa el gobierno, de todos los niveles.

El mayor reto que enfrentan las administraciones gubernamentales, es la disponibilidad de recursos financieros para alcanzar las promesas establecidas durante el período de campaña.

Esta situación, sin duda, requiere de una visión clara sobre ¿qué hacer…?, ¿cómo hacerlo…? y ¿con cuánto…?, preguntas que pocas veces conlleva la pregunta: ¿con quién hacerlo?, ya que los compromisos adquiridos durante las campañas electorales difuminan cualquier reconocimiento a la experiencia o talento de personal forjado en el servicio público.

Derivado de lo anterior, observamos diversas respuestas a estas interrogantes que generan reacciones positivas y negativas, ubicándose en el espectro subjetivo. Lo que sugiere como única valoración objetiva, la evaluación de los resultados alcanzados por la aplicación de políticas públicas.

Y es en este sentido, donde dicha evaluación social es altamente exigente ya que no admite justificaciones, señalamientos de culpas ajenas o retrasos, sólo espera avances y logros, convirtiéndose en una percepción social que puede catapultar o enterrar a un gobierno.

Esta evaluación es inherente al ejercicio del poder, y es dónde radica la legitimidad y autoridad sobre la sociedad. La ciudadanía responde favorablemente en tanto sus gobernantes alcancen resultados perceptibles.

La única forma en la que un aparato burocrático produce un trabajo ordenado, especializado y eficaz, es a través de un Plan de Trabajo con Políticas Públicas que permita establecer objetivos y metas.

La aplicación de Políticas Públicas sin reconocimiento de distintas problemáticas sociales como inseguridad, empleo y pobreza, están destinadas al fracaso.

De acuerdo a la Encuesta Reforma Elecciones Veracruz publicada el 21 de mayo de este año, las principales problemáticas que percibía el ciudadano de manera personal estaba el desempleo y economía/pobreza con el 25% e inseguridad con el 22%, tomando en consideración estas preocupaciones que consideramos siguen estando vigentes, las políticas públicas prioritarias deben estar enfocadas a la creación de empleos, a una política social que mitigue los efectos de una desaceleración económica que está sosteniéndose, y a fortalecer la percepción ciudadana de seguridad pública.

Desafortunadamente, no hemos escuchado todavía algo sobre este paquete de políticas públicas por el que la gente se identificó y votó el pasado 1 de julio, como parte del cambio político.

El gobierno estatal morenista no puede distraerse en despidos injustificados, excusas mediáticas de problemas con carácter nacional o llamados a un combate contra la corrupción como solución universal a todos los males.

El bienestar social se encuentra en esa vereda administrativa de políticas públicas focalizadas que deben atender esas problemáticas, y eso le toca a esta nueva administración estatal; la gente lo espera y evaluará en el corto plazo.

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