José Lima Cobos

No hay duda que el león cree que todos son de su condición. Esto  viene a cuento,  a propósito de que un juez federal, especializado en el nuevo sistema penal acusatorio- adversarial  de nombre Felipe de  Jesús Delgadillo Padierna, dicta la resolución  por la que,  una presunta bandida de siete suelas de  nombre Rosario Robles Berlanga es vinculada a proceso por todo el entramado que  maquinó desde las secretarías de Desarrollo Social y de Desarrollo Urbano y Territorial para desviar, en complicidad con el expresidente Peña Nieto y los ex secretarios de Hacienda, no menos de siete mil millones de pesos.

Ha  molestado ,sobre manera  a los que , ama fiados  para saquear a la nación de forma criminal, -abusando de la corrupción e impunidad que impera – que, existiendo más de catorce  medidas cautelares  para garantizar que la imputada concurra al juicio en libertad, se haya optado, sin titubeo alguno, que lo prudente y adecuado, era la prisión privativa justificada, ello en razón de que  la interfecta, en las  dos secretarías, realizó actos de plena corrupción al permitir el desvío de recursos públicos de manera indiscriminada,  utilizando  a una retahíla de cómplices, muchos de los cuales están presos.

Es cierto que existe principios que tienen que observarse,  como es la presunción de inocencia, el induvio pro reo, el debido proceso y demás beneficios procesales, sin embargo, la decisión del  juez inicial, en cuanto a que tiene que permanecer en prisión, de ninguna manera se viola su derecho a esos principios, sino que se consolidan, pues la vinculación,  que puede asemejarse a un auto de formal prisión del antiguo sistema, no deja margen para que en el proceso se demuestre, -en la  investigación complementaria-  la plena responsabilidad de la imputada, dado que es legal la detención preventiva, ante la desconfianza  del juez  de que se sustraiga a la acción de la justicia, más cuando los medios de prueba, datos de prueba y las pruebas del expediente, son de tal magnitud que se puede afirmar que  procede la sentencia de inmediato, solo que el sistema penal actual no se lo permite que el juez de control , por lo que tendrá que ser el juez de sentencia el que al final determine la procedente.

Por si el anterior razonamiento jurídico no fuere suficiente, los sicofantes mediáticos, sobre todos los medios televisivos y alguna prensa que han dejado de ser maiceada – ahora hay que observar el artículo 134 constitucional que restringe el uso de la publicidad, eran cerca de quince  mil millones de pesos que se iban por el caño – magnifican  el hecho que el juez mantiene relación familiar con la diputada Padierna, relacionada a Bejarano,  aquel personaje , a quien se le” montó un cuatro” en el que  intervino la propia Robles, con  Carlos Salinas de Gortari, Diego Fernández  de Cevallos y el diputado panista Doring, según confesó el  empresario argentino  Carlos Ahumada, para dañar la imagen del hoy presidente López Obrador, al entregarle dinero -al señor de las ligas-para el Partido de la Revolución  Democrática , de la que era presidenta la propia María del Rosario Robles Berlanga .

Al cuestionarse al juez de control su actitud por  vincular a proceso a Robles y determinar su prisión preventiva justificada,  los diez abogados de la imputada  y los difamadores selectivos, ignoran y  olvidan  la actitud digna que asumió este juez  cuando en marzo de este año al resolver el vinculo  a proceso a Luis Felipe Pérez, “el Felipillo”, a quien se identifica actualmente como el líder  del cártel de Tláhuac e hijo del ”ojos” afirmo a los fiscales “Ministerio público, no soy juez a modo ni  en  favor  de delincuentes. No soy su  mandadero ,MP, su escribano, que le quede claro a usted y a sus superiores. Corrupción es pretender presionar a esta autoridad judicial sin sustento alguno con fines mediáticos “

Esta expresión del juez, que ahora incomoda a quienes sirven o sirvieron a la exsecretaria de estado,  se produjo después de que el  presidente López Obrador expresó  que se denunciaría  a los jueces que pusieran en libertad a los delincuentes, sin embargo, este mismo juez aclaró “los delincuentes  no son liberados por corrupción en el poder judicial, sino que obedece  a la mala integración de las carpetas de investigación que  presenta el Ministerio Público”.

En esa guisa, este juzgador penal fue claro al señalar que la audiencia se difería únicamente  en cuanto al análisis de la imputación conforme a la teoría del delito, sin que se haga  una alteración de los hechos, y  por los elementos dados a conocer en audiencia, se requirió- porque es una obligación procesal- a la fiscalía federal, con el objeto de determinar si se inicia una investigación en contra de  José Antonio Meade Kuribreña, exsecretario de Hacienda ,  por las mismas omisiones imputadas.

limacobos@hotmail.com

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