A un año de su liberación tras “toda la fabricación de delitos como asesinato y secuestro, y de la tortura que sufrí desde el primer día en que fui detenida”, la ex líder de autofefensas de Olinalá, reclama que ha sido forzada a dejar el país por la “persecución y la criminalización”.

“Horas antes de salir, me enteré de que las órdenes de libertad otorgadas a mi favor habían sido apeladas por las supuestas víctimas. Sin embargo, a pesar de que ha pasado un año, ninguna de estas personas se ha presentado a ratificar su denuncia, lo que impide que mi caso sea cerrado definitivamente y abona a que la criminalización en mi contra, persista”.

La activista de doble nacionalidad, mexicana y estadounidense, señala que este sábado 18 de marzo demandará “el cese a la criminalización en mi contra y también el alto a las deportaciones de la policía de Estados Unidos y a las violaciones a los derechos humanos de las personas migrantes” en los Estados Unidos, en un acto en Phoenix, Arizona. Acudirán a la protesta el Movimiento Continental por los Derechos Indígenas y el Comité de Defensa del Barrio Tonatierra Movimiento Macehualli.

“Hoy más que nunca –es necesaria- la unión entre nuestros pueblos y la exigencia del respeto a nuestras familias”, dice Salgado en un pronunciamiento público.

“Pasé 940 días en la cárcel -de manera ilegal y arbitraria-, todos esos días, las horas, los días y los años fuera de mi comunidad, sin el trabajo con la policía comunitaria, los días sin mi familia y la afectación a mi salud no serán en vano. Seguiré luchando por mi libertad absoluta y para que pueda continuar mi labor en defensa de los derechos de los pueblos indígenas desde mi comunidad”, concluye Nestora Salgado, quien se presenta como “luchadora social y ex presa política de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) de Olinalá, Guerrero”.

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