Lucina Jiménez, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), ratificó que el convenio firmado con el senador Rogelio Israel Zamora Guzmán señala el propósito y los términos artísticos bajo los cuales se realizó la actividad operística del pasado 15 de mayo en el Palacio de Bellas Artes.

En un comunicado, indicó que “de ninguna manera el Palacio de Bellas Artes fue solicitado, ni autorizado, ni utilizado para homenajear o celebrar el cumpleaños de ningún líder religioso, hecho que nunca sucedió, como ha sido testificado por ambas partes y por quienes asistieron al concierto en calidad de  invitados”.

Explicó que el Órgano Interno de Control, dependiente de la Secretaría de la Función Pública, revisa el procedimiento y la documentación correspondiente.-

“Será esta instancia quien determine si existieron irregularidades u omisiones, así como las medidas administrativas o legales a tomar, de ser necesario”, detalló.

Agregó que por instrucciones de la Secretaría de Cultura, se suspende la programación de nuevos eventos de carácter privado, con el fin de “garantizar el uso artístico y cultural de excelencia del Palacio de Bellas Artes”.

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