Colectivos de búsqueda de desaparecidos consideran que hubo abandono de la autoridad federal en las tareas de apoyo financiero y logístico para V Brigada Nacional de Búsqueda de Personas, que el viernes finalizó sus tareas en la zona norte de Veracruz.

Señalan que faltaron recursos para el traslado de las personas, fue complicado por la llegada ininterrumpida de colectivos de otros estados que acudieron a apoyar a las ONG de Veracruz.

Paralelamente resaltaron la falta de capacitación, tanto de policías como de ministerios públicos que atienden las denuncias sobre desaparición de personas, pues aseguraron que no saben cómo aplicar los protocolos para estos casos.

La solidaridad de los grupos de búsqueda que radican en otros estados ha logrado que los avances en esta tarea sean cada vez más efectivos, y si bien en la región donde fue encontrado el campo de exterminio y las denominadas “cocinas” los familiares están conscientes que podrían no encontrar restos completos, sí han localizado indicios que les podrían aportar información sobre quiénes podrían haber sido llevados a esos sitios.

Un corte preliminar ofrecido por la Brigada Nacional en sus redes sociales y con las diferentes organizaciones que se unieron en esta búsqueda, mencionaba que en lo que va de quinta jornadas han encontrado restos de mujeres, varones e infantes.

Sin embargo, Marisel Torres se negó a dar una cifra exacta, ya que afirma que sólo eran restos, no cuerpos completos.

Cientos de prendas que deberán ser analizadas por las autoridades, objetos esparcidos, otros semienterrados, la exploración en terrenos que supuestamente ya habían sido reportados como revisados y en los que encontraron elementos que podrían servir para las investigaciones, fue lo que encontraron los integrantes de la Brigada y aseguraron que esto podría ser el inicio de una nueva fase en la búsqueda de sus seres queridos.

Empero, para Noé Amezcua, del Centro de Estudios Ecuménicos e integrante de la Brigada Nacional, faltó agilidad en la entrega de apoyo para la logística de los grupos que llegaron, en total cerca de 300 personas, durante las dos semanas que trabajaron en siete municipios del norte de Veracruz.

Dijo que en anteriores recorridos hubo compromisos y acuerdos que en esta quinta jornada no se concretaron.

Confiaron en que fluiría la ayuda

“En la cuarta brigada —realizada en enero de 2019,  en Guerrero, se crearon condiciones positivas con el gobierno electo y los trámites para los traslados de las familias fluyeron con cierta agilidad, pero en esta quinta ocasión pensaron que sería similar y no sucedió así, se retrasaron algunos apoyos que brindaría el gobierno federal”, lamentó.

Los integrantes de la brigada llegan de diferentes estados y el apoyo es para los traslados; hubo familias que mejor optaron por ya no acudir ante la incertidumbre de la lentitud de la respuesta. Noé Amezcua refirió que con el gobierno de Veracruz también hubo una respuesta, que si bien fue positiva, al final no se tradujo en un apoyo decisivo y lo adjudica a la inexperiencia que pudo haber surgido porque trabajaron con la sociedad civil.

Reconoció que el gobierno municipal de Poza Rica tuvo una buena respuesta y con apoyo no sólo dirigido a su estancia, sino con reuniones y compromisos de hacer cambios y colaborar más con los colectivos.

Los brigadistas también exigieron un trabajo integral de los tres niveles de gobierno, pues aseguraron que no hay articulación para resolver la situación de las familias y evitar más desapariciones; el trabajo no es formal y la policía carece de los conocimientos principales para atender el problema, pues en su formación no está, al menos, el conocer de la Ley General de Desaparición Forzada y de Particulares.

Por tanto, acusó, hay falta de agilidad para atender de manera efectiva y primordial las denuncias por nuevas desapariciones; sin protocolos, los casos se acumulan.

Aseguraron que, por lo que les tocó observar, en la región norte del estado, es fundamental que sea implementado un mecanismo extraordinario sólo para esa zona y que es importante que sea tomado en serio, pues si bien han observado que hay interés de cumplir con el compromiso de atender el problema, falta organización y personal que atienda, que el Estado tome en cuenta esta situación.

Juan Carlos Trujillo Herrera, integrante de la red Enlaces Nacionales y Familiares de Búsqueda Mari Herrera, expuso que en sus diálogos con las autoridades, como parte de uno de los ejes que trabajan en esta cruzada, se puso de manifiesto que las corporaciones policiacas carecen de una formación encaminada a tener la sensibilización necesaria.

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