La llegada de turistas internacionales al país sigue estando lejos de los niveles obtenidos antes de la crisis sanitaria, pues en julio se registró una caída de 67 por ciento en el número de viajeros extranjeros comparado con el mismo periodo del año anterior.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el séptimo mes del año ingresaron al país un millón 390 mil 209 turistas provenientes del extranjero, mientras que el mismo periodo del año pasado, México recibió a 4 millones 162 mil viajeros, lo que representa 2.7 millones menos de visitantes.

Te puede interesar: Suman 61 mil 23 homicidios dolosos en lo que va del sexenio de AMLO

La baja en la afluencia turística tuvo un impacto en las divisas de la ‘industria sin chimeneas’: en julio, el gasto total de los turistas internacionales apenas llegó a 428.9 millones de dólares, una caída de 78.5 por ciento comparado con el mismo mes del año pasado.

El turismo ha sido una de las actividades económicas más golpeadas por la pandemia del coronavirus, que en México ocasionó el cierre de hoteles, la suspensión de actividades y la puesta en tierra de 90 por ciento de la flota aérea.

No solo han arribado menos turistas internacionales a México con una menor derrama económica en conjunto, sino que el gasto medio de los visitantes al país ha disminuido en más de un tercio.

Los turistas extranjeros que vacacionaron en México durante julio gastaron alrededor de 308 dólares, mientras que, en el mismo mes del año anterior, un turista internacional erogó un promedio de 479 dólares.

Para Braulio Arsuaga, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), los números siguen indicando una profunda caída en los índices de la ‘industria turística’, como el fuerte retroceso en los ingresos de divisas turísticas, la suspensión total de llegada de cruceros y los bajos niveles de viajes nacionales e internacionales.

En entrevista para El Financiero, Arsuaga precisó que, al segundo trimestre de este año, la ocupación hotelera a nivel nacional se ubicó en 3.7 por ciento, una baja fuerte si se considera que el año anterior a la crisis sanitaria la ocupación rondó el 60 por ciento.

“Aún tenemos una fuerte caída”, señaló el presidente del CNET.

En términos mensuales, el INEGI reportó que en julio se notó una mejoría del 41.6 por ciento con respecto al mes inmediato anterior.

Según datos de la Encuesta de Visitantes Internacionales del INEGI, en el séptimo mes del año ingresaron al país un millón 390 mil 209 turistas provenientes del extranjero, mientras que en junio esta cifra llegó a los 981 mil 385 viajeros internacionales.

Pese a esta recuperación, la ‘industria sin chimeneas’ sigue enfrentando una baja afluencia de turistas internacionales y nacionales, la suspensión total de los servicios de cruceros que se encuentran detenidos por completo desde abril.

Preocupa escaso presupuesto a Sectur

Para la industria turística, las señales que el gobierno federal lanzó con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2021 son preocupantes, pues la Secretaría de Turismo apenas recibirá 536.5 millones de pesos para su funcionamiento, esto en medio de la peor crisis del sector en su historia, como lo ha reconocido Miguel Torruco, titular de la Sectur.

“La Secretaría de Turismo recibió ese presupuesto y poco podrá hacer, me imagino que dentro de la Sectur hay también nerviosismo para poder reactivar con ese presupuesto”, subrayó Braulio Arsuaga.

Para el siguiente año, el gobierno ha concentrado la mayor parte de su política turística en la construcción del Tren Maya, proyecto ferroviario en el sureste del país que concentra el 93 por ciento de los recursos asignados a la Secretaría de Turismo.

De los 38 mil 613.4 millones de pesos presupuestados para la dependencia dirigida por Torruco, apenas el 1.3 por ciento confiere directamente a las tareas de la Sectur, mientras que el restante está relacionado con la construcción del ferrocarril, el mantenimiento de los Centros Integralmente Planeados (CIP’s) y otros programas que son inherentes al Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

Esta situación mantiene nerviosos a los empresarios turísticos, que viven bajos niveles de liquidez y una carga intensiva de capital propia de negocios como las aerolíneas, los hoteles o restaurantes.

Ante un bajo presupuesto, la reactivación del turismo en el país desde el gobierno se vuelve más complicada, esto sumado a los nulos paquetes de apoyo solicitados por las empresas durante la contingencia sanitaria.

“Queríamos ser positivos en el sentido que se podría sensibilizar a los gobernantes de que este es un motor para México, pero con los números que se presentan y con las pocas posibilidades derivado del presupuesto tan raquítico, se ve difícil que vaya a tener programas de impacto en este embate tan fuerte que hemos tenido”, precisó Arsuaga en entrevista.

El titular de Sectur ha reconocido que las consecuencias de la pandemia del COVID-19 son ‘demoledoras’ para el turismo e indicó que es necesario que el gobierno trabaje con la iniciativa privada para afrontar el impacto de este fenómeno, sin embargo, las medidas hasta ahora delineadas por el empresariado no han sido tomadas en cuenta.

Publicidad