China libra ya una guerra sin cuartel contra el coronavirus, controles sobre medios de transporte y cordones sanitarios extendidos a 56 millones de personas de diversas ciudades. El presidente chino, Xi Jinping, no escondió hoy su preocupación cuando habló de situación “grave” porque la epidemia se está “acelerando”. Y la alerta es máxima más allá de los límites del país asiático. 

Estados Unidos, donde se registraron dos contagios, dispuso la evacuación de sus ciudadanos de Wuhan, ciudad epicentro de la enfermedad, que parece un desierto por donde ni siquiera pueden circular los automóviles. El país más populoso del mundo adoptó en los últimos días medidas extremas para evitar la difusión del virus, similar al del SARS (que provocó centenares de víctimas en dos años), que ya infectó a casi 1.400 personas y mató a 54 desde su aparición en un mercado de pescados de Wuhan, el 31 de diciembre pasado. 

Se trata de un virus que podría difundirse incluso a través de personas sin síntomas, según un estudio publicado en la revista científica inglesa The Lancet. Para hacer un balance de la crisis, el presidente chino reunió un comité de emergencia de los líderes del gobierno. Y si bien aseguró que el país es capaz de “vencer esta batalla”, admitió que “la epidemia se acelera” y, por lo tanto, es necesario multiplicar los esfuerzos. 

Así, las celebraciones del Año Nuevo Lunar, muy importantes en el país, fueron prácticamente anuladas para 56 millones de personas. El cordón sanitario, de hecho, se extendió a 18 ciudades en la provincia de Hubei, con restricciones que incluyen el cierre de conexiones de transporte público y el acceso a las autopistas. A nivel nacional, se lanzaron procedimientos para identificar los casos sospechosos en trenes, autobuses y aviones. 

Desde el lunes, además, regirá la suspensión de los tours organizados hacia el exterior, mientras que desde el viernes está en vigencia la prohibición de las visitas turísticas por el interior del país. En tanto, en Wuhan, el clima es fantasmal. En la ciudad donde todo comenzó, y que fue la primera en ser aislada, ya no circula el transporte público y ahora se extendió la prohibición a los automóviles en el centro. 

Las estructuras sanitarias están cerca del colapso, tanto que prosiguen sin descanso las labores para construir un hospital, el primero dedicado al coronavirus, que deberá estar listo para el 3 de febrero. Las autoridades informaron hoy que será construido otro, con más camas, siempre en tiempo récord. Mientras tanto, arribaron a la ciudad 450 médicos militares para darle una mano al personal local. 

En cuanto a los números de la epidemia, la casi totalidad de los 1.400 casos de coronavirus se registró en la China continental, y 38 más allá del confín. En los territorios bajo la autoridad de Pekín los contagios se registraron en Macao, Taiwán y Hong Kong, donde se decretó el estado de emergencia y se anuló una maratón que estaba programada. 

En Asia, el virus llegó también a Japón, Corea del Sur, Malasia, Tailandia, Nepal, Singapur y Vietnam. Se relevan los primeros casos de contagioen Australia, cuatro, en personas procedentes de China. En Estados Unidos, donde hasta el momento hay dos casos, las autoridades dispusieron la evacuación de unos mil estadounidenses desde Wuhan. 

En Europa, los únicos casos registrados hasta el momento son en Francia. En tanto, en Bruselas, la Comisaria de Salud, Stella Kyriakides, convocó para el lunes una reunión del Comité para la Seguridad Sanitaria de la Unión Europea. 

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