El regreso a clases tiene bajo presión no sólo a las pequeñas papelerías, que ya perdieron el 20 por ciento de sus ventas en los meses anteriores, sino a toda la industria del papel y al comercio de útiles escolares, uniformes y equipo electrónico que representan más de 200 mil empresas y en conjunto venden 82 mil millones de pesos, señaló José Manuel López Campos, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur).

“La derrama económica son 25 mil millones de pesos del mercado de útiles escolares y cuando les incluyes uniformes y electrónicos, la cifra son 82 mil millones de pesos al menos con cifras del 2019. Ya en útiles se perdió el 20 por ciento en los meses pasados y lo que viene esperemos que no se pierda sino se retrase para poder venderse en el último trimestre del año apoyado con el Buen Fin en noviembre”, dijo.

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De que los padres de familia surtan sus listas de útiles para el regreso a clases virtual de más de 33 millones de estudiantes en México, dependen las ventas de 50 fabricantes de útiles y de oficina que existen a nivel nacional y que distribuyen sus productos a través de 500 mayoristas, que a su vez lo venden en tiendas especializadas y 120 mil pequeñas papelerías enfocadas directamente a útiles escolares.

“Pero son 200 mil las empresas directa e indirectamente relacionadas a el otorgamiento de los útiles escolares con el riesgo de no poder abrir el 15 por ciento, lo que representaría cerca de 30 mil empresas que pudieran no abrir y se reflejaría en 150 mil empleos”, señaló el líder del sector terciario durante la conferencia “Regreso a clases en tiempos de Covid, 2020-2021” en la que participaron representantes de toda la cadena de suministro vinculada con la comercialización de útiles escolares.

Las ventas de útiles escolares generan una derrama al año de 25 mil millones de pesos y el 80 por ciento se generan en la temporada de regreso a clases, unos 18 mil millones de pesos, dijo Diego Céspedes, presidente de Asociación Nacional de Fabricantes de Artículos Escolares y de Oficinas (ANFAEO), quien comentó que de las 120 mil papelerías en el país, se estima que han cerrado 8 mil.

“Las escuelas fueron las primeras en cerrar y las papelerías no fueron esenciales y la venta al consumo de marzo a julio fueron caídas de ventas del 70 por ciento, de ese 20 por ciento que se vende cuando no es la temporada de regreso a clases”, señaló.

A diferencia de inicios de cursos tradicionales, la venta de útiles no se concentrará en las cuatro semanas previas con un pico en las dos semanas a la víspera del arranque del curso escolar, expuso Nicolás Madahuar, representante de Distribuidores Mayoristas, quien confió en que la recuperación de las ventas sea “una parte cuando los niños regresen a clases el 24 de agosto”.

La industria del papel está preparada para abastecer los inventarios de los mayoristas y comercios al menudeo de útiles escolares; sin embargo, el precio de la materia prima está relacionada a los movimientos del dólar frente al peso, lo que repercute en el precio final. No obstante, ya en el terreno comercial, la guerra de precios por atraer consumidores, hacen que los precios se ajusten reduciendo los márgenes de utilidad de los fabricantes de cuadernos, libretas, hojas y libros, expuso Martín Rincón, presidente de la Cámara de Papel.

“Las ventas del 80 por ciento de cuadernos se hacen en esta temporada con un volumen aproximado de 300 millones de cuadernos. En promedio se utilizan 8.8 cuadernos por alumno por ciclo escolar y 7.9 libros en promedio por alumno”, comentó.

El llamado de los industriales y comercios es a que se haga un esfuerzo por comprar los útiles escolares priorizando el aprovechamiento académico de los niños con su utilización. 

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