Cientos de miles de venezolanos se atrevieron este miércoles a protestar en las principales ciudades del país pese a la represión y el amedrentamiento desplegados, una vez más, por la revolución.

Lo hicieron a pecho descubierto, sin que los llamamientos previos enviados al gobierno de Nicolás Maduro por la OEA, la Unión Europea, Naciones Unidas y 11 países del continente sirvieran para nada.

Dos personas, un chico de 17 años y una chica de 24, murieron de sendos disparos durante las protestas.

Carlos José Moreno (de 17 años), recibió un balazo en la cabeza en el barrio capitalino de San Bernardino al comienzo de una de las marchas.

Al igual que Paola Ramírez, una joven de 24 años en San Cristóbal (Tachira), junto a la frontera colombiana.

La mujer recibió un disparo mientras participaba en una de las protestas. El Ministerio público informó además de dos heridos

Caracas, sobre todo, se convirtió nuevamente en una brutal batalla campal, en la que policías y militares bombardearon las protestas pacíficas con gases lacrimógenos y perdigones.

También se produjeron enfrentamientos en San Cristóbal, Maracaibo, Barinas y el estado de Falcón.

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