El Gobierno federal detectó una red que espiaba a más de 300 políticos, empresarios, ministros, legisladores y delegados desde un centro de inteligencia privado, instalado en un edificio de Santa Fe.

En una denuncia anónima, enviada el 18 de septiembre a diferentes dependencias del Gobierno federal, se alertaba que se ofrecía información de diversos personajes de alto perfil público por sumas que van de 100 mil a 1.5 millones de pesos.

El reporte, al que tuvo acceso REFORMA, implica como responsables de la red de espionaje a Alberto Bazbaz, ex titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), y a Alfredo Castillo Cervantes, ex Procurador del Estado de México y colaborador de Enrique Peña.

Así como a Walter Meade, primo de José Antonio Meade, que trabajó para José Susumo Azano, ex proveedor de equipos de inteligencia del Ejército.

Fuentes oficiales del Gobierno confirmaron la validez de la denuncia y revelaron que la investigación se encuentra en curso y han logrado decomisar equipo y archivos con llamadas telefónicas.

Una de las oficinas del centro de espionaje se ubicó en el piso 35 de la Torre Impulso, en Avenida Santa Fe 443.

La denuncia fue enviada a Gobernación, Hacienda, la UIF y la Fiscalía General de la República (FGR).

Entre los personajes que enumera como espiados están Beatriz Gutiérrez Müeller, esposa del presidente; Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación; Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, y Octavio Romero, director de Pemex.

A principios del presente mes, la UIF bloqueó las cuentas bancarias de Susumo Azano y de su empresa Security Tracking Devices (STD).

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