El exsecretario de Seguridad Pública de México en el sexenio de Felipe Calderón, Genaro García Luna, será trasladado a una prisión de Nueva York.

Lo anterior fue determinado por una corte federal en Texas, la cual detalló que en las próximas 48 horas el exsecretario de Estado, será trasladado a dicha ciudad de Estados Unidos.

García Luna renunció a su derecho a una audiencia de detención, por tal motivo, permanecerá bajo custodia hasta su juicio en Nueva York.

En la corte de Texas estuvieron presentes los hijos del exsecretario y su esposa, que pudieron presenciar el aspecto de García Luna, quien se encontraba esposado y vestía un traje naranja que portan las personas en custodía.

Este martes 17 de diciembre, Genaro García Luna, el poderoso ex secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón, se presentó para una nueva audiencia en Texas, para enfrentar las acusaciones que realizan las autoridades estadounidenses en su contra.

El gobierno de aquella nación lo imputa formalmente de cuatro delitos: tres por conspiración para traficar drogas a Estados Unidos y uno por mentir bajo juramento sobre su relación con el narco, por lo que fue detenido el pasado 9 de diciembre en Texas, Estados Unidos.

Durante el juicio en contra de Joaquín “El Chapo” Guzmán (actualmente preso en una cárcel de la unión americana), salió a relucir el nombre de Genaro García Luna. Ahí Jesús “El Rey” Zambada, hermano de Ismael “El Mayo” Zambada, aseguró que el llamado “superpolicía” recibió sobornos de millones de dólares de parte del Cártel de Sinaloa, a cambio de protección.

De acuerdo con el documento en el que se asienta la acusación en contra de García Luna, señala que la “evidencia obtenida por agentes de la aplicación de la ley cuando el acusado era funcionario mexicano sostiene que el acusado recibió millones de dólares del Cártel de Sinaloa a cambio de darle protección a sus actividades de tráfico de drogas”.

 “El Cártel de Sinaloa ha utilizado la corrupción de funcionarios públicos, incluidos los pagos al acusado (García Luna) cuando era un alto funcionario del gobierno mexicano, como método para lograr sus objetivos de empresa traficante de drogas”, se lee en el oficio 20119R00927, que el Departamento de Justicia de Estados Unidos envió al juez federal.

“A cambio de esos pagos –continúa el documento–, el Cártel de Sinaloa obtuvo, entre otras cosas, paso seguro de sus cargamentos, informes sensibles de inteligencia y aplicación de la ley sobre investigaciones al cártel e información sobre agrupaciones rivales.”

Y agrega: “Por la corrupta asistencia del acusado, el Cártel de Sinaloa llevó a cabo actividades criminales en México sin interferencia significativa de las autoridades mexicanas e importó múltiples toneladas de cocaína y otras drogas a Estados Unidos”.

Sin embargo, un fiscal federal del Departamento de Justicia involucrado en el procedimiento de las acusaciones contra el ex funcionario mexicano comentó a Proceso que “no hay garantía de que pueda haber juicio; (ya que) García Luna se puede declarar culpable y con ello no habría juicio”.

En México hay una gran expectación sobre lo que ocurra en la Corte de Nueva York, ya que el caso podría salpicar a algunos personajes relacionados con Genaro García Luna.

El círculo de García Luna

Vicente Fox Quesada

Genaro García Luna fue el titular de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) durante el sexenio de Vicente Fox, el primer presidente panista de México. Durante su gobierno, Joaquín “El Chapo” Guzmán se escapó por primera vez del penal de máxima seguridad de Puente Grande, ubicado en el estado de Jalisco (19 de enero de 2001).

Desde ese entonces, se hicieron señalamientos en contra del gobierno del ex mandatario que aludían a complicidades para permitir la fuga. Fox Quesada negó todas las acusaciones. Sin embargo, durante el llamado “juicio del siglo” en contra de “El Chapo” Guzmán, el narcotraficante colombiano Alex Cifuentes, involucró a Vicente Fox con el crimen organizado.

El 9 diciembre de 2005 ocurrió el caso que más expuso a García Luna: el de la “captura” de Israel Vallarta y su novia, la francesa Florence Cassez, señalados como presuntos líderes de la banda de secuestradores “Los Zodiaco”.

Ese día, García Luna junto con elementos de la AFI, ingresaron al rancho “Las Chinitas” ubicado en la carretera México-Cuernavaca. Acompañados por cámaras y reporteros de Televisa y TV Azteca, se hizo una transmisión “en directo” del rescate de una mujer y su hijo, presuntamente secuestrados por Vallarta y Cassez. Ante las cámaras, los inculpados negaron los hechos.

Tiempo después, se comprobó que todo se trató de un montaje por parte de García Luna. Cassez quedó libre por “violaciones al debido proceso”, pero Vallarta aún sigue en prisión.

García Luna nunca fue sancionado por estos hechos.

Las denuncias y señalamientos en contra de García Luna por sus nexos con el crimen organizado fueron conocidas por los titulares de la Procuraduría General de la República (PGR) de Fox, Rafael Macedo de la Concha y Daniel Cabeza de Vaca, pero no hicieron nada.

Felipe Calderón Hinojosa

Desde la Secretaría de Seguridad Pública, García Luna fue el funcionario más cercano al ex presidente Felipe Calderón así como el arquitecto de la llamada “guerra contra el narcotráfico”. En el 2013, la revista Forbes publicó una lista con los nombres de los 10 mexicanos más corruptos, en la que aparecía García Luna. La periodista Dolia Estévez quien escribió el artículo, lo calificó como “el hombre más temido” del gabinete de Calderón

A lo largo de todo su sexenio, se destaparon numerosas acusaciones que evidenciaban la relación y protección que García Luna le daba al Cártel de Sinaloa. Sin embargo, Calderón lo mantuvo en su cargo.

Hace unos días, en entrevista con Carmen Aristegui, el ex comisario General de la Policía Federal Preventiva (PFP), Javier Herrera Valles, reveló que desde el 2008, el expresidente Felipe Calderón sabía de los vínculos con el narco que tenía su secretario de Seguridad Pública, toda vez que él mismo le envió varias cartas, lo que le valió ser detenido, amenazado y golpeado tras denunciar las irregularidades, supuestamente por órdenes del propio Genaro García.

Eduardo Medina Mora

Encabezaba la Procuraduría General de la República (hoy Fiscalía) durante el sexenio de Felipe Calderón. A lo largo de su larga carrera política y pública, el hombre de 62 años estuvo involucrado en varios casos ligados a la corrupción e impunidad, entre los que más destacan es el llamado Caso Atenco, el “Michoacanazo”, la violación a los derechos humanos de tres mujeres indígenas acusadas de secuestro de policías e incluso la tragedia del incendio en la guardería ABC.

Desde su puesto como procurador, Medina Mora conoció las acusaciones que se vertieron sobre García Luna, sin embargo, nunca se actuó en contra del llamado “súper policía”. En entrevista con Azucena Uresti para Milenio Televisión, Herrera Valles señaló que Eduardo Medina Mora (quien renunció a su cargo como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al ser investigado por el delito de lavado de dinero por supuestas transferencias millonarias en Reino Unido y Estados Unidos), nunca inició investigaciones contra el ex titular de la SSP, sólo un “acta circunstanciada” que no tuvo relevancia.

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