En el país, hay 46 mil 515 escuelas sin agua, equivalentes al 23 por ciento del total de los planteles y se requiere ayuda de los diputados federales, para que se acerquen a las autoridades municipales en sus distritos y estados, con el fin de atender la problemática de manera urgente, ante el retorno a clases que podría registrarse el próximo mes de agosto, indicó el subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marcos Bucio.

Lo anterior, en reunión virtual con integrantes de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, quienes solicitaron hablar con el titular de la dependencia, Esteban Moctezuma, de cara al próximo retorno de los alumnos a los planteles de manera presencial, en el marco de la contingencia sanitaria por coronavirus.

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Convocado para tratar entre otros temas, el avance del programa “La Escuela es Nuestra” y del Programa Nacional de Inglés (PRONI), cuyos profesores han denunciado falta de pago, el funcionario respondió a cuestionamientos de los congresistas.

“Tenemos decíamos 858 millones y lo que vamos a hacer con ello es atender hacia adelante a todas las escuelas que no han tenido disponibilidad de agua potable. Hoy día 46 mil 515 escuelas sin agua, es el 23 por ciento de las reportadas por las entidades”, puntualizó.

La problemática se debe a que los planteles se ubican en zonas alejadas del abastecimiento de agua en municipios y comunidades, de modo que si el Gobierno Federal destina recursos, estos no cumplen su objetivo sino hasta que se provee del servicio de agua a las instalaciones escolares.

Algunas de las escuelas con ese tipo de problemas cuentan con cisterna pero sin agua y otras no tienen sistemas de almacenamiento; algunas otras tienen instalaciones de sanitarios, pero no tienen agua y algunas otras no tienen ni agua ni sanitarios.

Con los recursos del programa “La Escuela es Nuestra”, en lo que resta del año se buscará corregir la anomalía señalada.

Para ello, abundó, la SEP y el personal del Gobierno Federal adscrito a la Secretaría de Bienestar, se está acercando a los institutos estatales de infraestructura educativa, ya que la extinción del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (INIFED), provocó falta de coordinación y problemas de operación política, ya que los asuntos en esa materia, ahora están en manos de los gobiernos de los estados

En su primera intervención, afirmó que con “La Escuela es Nuestra”, que aplica en los planteles ubicados en las regiones con mayor índice de marginación y de población indígena en el país, se han beneficiado dos millones 640 mil alumnos, atendidos por 13 3 mil 878 maestros.

De los 103 mil 268 planteles ubicados en las zonas más desfavorecidas del país, hasta el momento el apoyo ha llegado al 48 por ciento del total, es decir, a más de 49 mil colegios, indicó.

En zonas indígenas, consideradas la prioridad, la atención con “La Escuela es Nuestra” presenta un avance de 88 por ciento, con más de tres mil escuelas a las que acuden más de dos millones 515 mil alumnos, abundó.

Hasta el momento, el programa ha distribuido más de nueve mil 500 millones de pesos, y en este 2020, faltan por ejercer 858 millones de pesos, refirió el subsecretario Bucio Mújica.

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