Los tres impactos más frecuentes como resultado de la pandemia de Covid-19 incluyen problemas financieros, enfermedades derivadas del estrés y necesidad de buscar otro trabajo, documentó World Justice Project.

Según la Encuesta de Acceso a la Salud y Estado de Derecho en el marco del Covid-19 realizada por la organización internacional, los impactos más frecuentes como resultado de las medidas implementadas para hacer frente a la pandemia incluyen problemas financieros o pérdida de ingreso (52.4%), alguna enfermedad derivada del estrés (27.0%), necesidad de buscar otro trabajo (26.7%), falta de alimentos suficientes en su hogar (13.7%) y dejar la escuela por no poder tomar clases a distancia (11.7%), entre otros.

La encuesta revela que en México existe una percepción generalizada de que los sistemas de salud son discriminatorios: 66.2% de las personas encuestadas percibe que el sistema de salud de su estado no garantiza la salud de todas las personas, sin importar los recursos con los que cada persona cuenta.

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Se expuso que esta crisis de salud pública se suma a los retos existentes en materia de Estado de Derecho en México; que además de desafíos en temas de seguridad, corrupción, y justicia, también incluyen barreras de acceso al sistema de salud público, como bajos niveles de confianza (según la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2019, 33.9% de la población desconfía de los hospitales públicos).

Además de retos en materia de cobertura, y trato justo, imparcial y oportuno en las clínicas, lo cual se ha exacerbado en un contexto de emergencia sanitaria, y han tenido consecuencias asimétricas y regresivas, que afectan en mayor proporción a segmentos de la población en situación de mayor vulnerabilidad.

Por lo que la pandemia de Covid-19 incluye desafíos económicos, sociales y emocionales.

Entre los principales hallazgos de World Justice Project también se encuentra que 48.3% de las personas con un trabajo remunerado antes de la contingencia vieron afectado su ingreso: 25.9% sigue en el mismo empleo, pero recibe un salario parcial, 5.1% reportó tener el pago suspendido y 16.9% perdió su empleo.

Aunado a que los problemas financieros han afectado en mayor medida a las personas con menor ingreso y nivel de escolaridad, ya que 58.2% de las personas con menor ingreso reportó problemas económicos agravados por la pandemia, frente a 46.2% de las personas con un ingreso alto.

En términos de salud mental, 28.0% de las mujeres reportó haber sufrido alguna enfermedad derivada del estrés durante la cuarentena, frente a 25.7% de los hombres.

Con relación al acceso a la salud, WJP advirtió que con la pandemia, algunas barreras que se ya presentaban en México se han exacerbado, ya que de acuerdo con su medición, las personas han dejado de ir al médico (aunque lo necesitaran) por diversos motivos: por falta de citas (43.1%), por falta de tiempo (26.2%), porque el personal de salud no es amable o las ha hecho sentir discriminadas (26.1%), por no poder pagar los medicamentos y consultas, o no tener un seguro médico (23.4%), porque consideran que el personal de salud miente en el diagnóstico (21.0%), e incluso por considerar que el centro de salud está muy lejos, o porque no tienen modo de transportarse (11.8 por ciento).

Y en el contexto específico de la pandemia, solamente 44.7% cree que los centros de salud u hospitales públicos son confiables, frente a los médicos u hospitales privados, con 68.0% de confianza.

“La falta de confianza en los sistemas de salud tiene consecuencias, incluyendo que la gente deje de atenderse en caso de necesitarlo: 27.3% de quienes respondieron la encuesta mencionaron que es mucho o algo probable que, en caso de presentar síntomas de coronavirus, se esperarían a que pasaran los síntomas, antes de acudir a algún centro de salud”, plasmó la encuesta.

Finalmente, WPJ señaló que un Estado de Derecho robusto contribuye a la erradicación de las causas estructurales de prácticas discriminatorias, desiguales y precarias, desde la institucionalidad pública a las personas (incluido el sistema público de salud), y fortalece la confianza de la población en estas instituciones, condiciones indispensables para resolver una crisis de salud pública como la pandemia de COVID-19.

Por ello, además de acciones en materia de salud pública, la pandemia requiere de soluciones de gobernanza y del fortalecimiento del Estado de Derecho.

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