El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kelly, dijo que padres e hijos detenidos cruzando la frontera mexicana de manera ilegal no serán separados a menos que la “situación del momento lo requiera”.

Por otro lado, el secretario enfatizó que sí habrá una barrera pero no de extremo oeste a este en la frontera. “Es muy improbable que construyamos un muro, una barrera física, de un mar a otro radiante mar”, señaló Kelly durante una comparecencia en el Comité de Seguridad Nacional del Senado. Asimismo, reconoció que sí se pretende construir una barrera.

Kelly dijo que agentes fronterizos podrían separar a padres e hijos si, por ejemplo, la madre está enferma o es adicta a drogas. Pero dijo que no será algo habitual.

Las declaraciones de Kelly ante un panel del Senado parecen revertir declaraciones previas. Había dicho que su agencia estaba considerando la separación como instrumento de disuasión de la gente que quiere cruzar la frontera, mayormente de Centroamérica.

En su testimonio escrito, Kelly dijo que alrededor de mil 100 personas que viajaban en familia fueron detenidas el mes pasado tratando de cruzar la frontera mexicana hacia Estados Unidos de manera ilegal.

Familias migrantes y niños viajando solos han representado cientos de miles de arrestos en la frontera en años recientes.

Kelly también dijo que la fuerte disminución de gente que cruza la frontera mexicana ilegalmente no continuará a menos que su agencia reciba los recursos necesarios para proteger la frontera.

Puntualizó que un muro en los tramos adecuados cumplirá ese objetivo. El muro no será de un extremo al otro, sino en lugares que los agentes consideren más efectivos, agregó.

En su testimonio escrito, Kelly dijo que menos de 12 mil 500 personas fueron capturadas en marzo tratando de cruzar ilegalmente la frontera. Fue la menor cantidad de arrestos registrada en la frontera en al menos 17 años.

El descenso en los arrestos es indicio de que menos personas están tratando de cruzar la frontera sin permiso.

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