Tras resaltar que ya se frenó el plan de “privatizar” el sector energético impulsado por pasados gobiernos, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que el control privado de la energía eléctrica se quedará en 44% y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), manejará el 56%.

“Esto no es monopolio, esto es proteger una empresa estratégica del pueblo y la nación”, subrayó López Obrador ante los cuestionamientos de que que la CFE no busca construir un monopolio sino “cumplir su función social” abandonada en 36 años de política neoliberal, cuando “no bajaron las tarifas de la energía eléctrica”; el primer mandatario señaló que un año con esta nueva política no ha aumentado ni subirá el precio de la luz en todo el sexenio porque “vamos a competir con piso parejo con las empresas particulares”, apuntó.

En su visita al complejo termoeléctrico de Manzanillo, Colima, López Obrador subrayó que en su administración se mantendrán las inversiones para que aumente la generación de energía eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad, “no sólo para vender la energía eléctrica a precios justos a los consumidores”; el sector energético “va a ser la palanca del desarrollo nacional”.

Tras haber recibido quejas de los electricistas a quienes tres años atrás se les aumentó la edad de jubilación, el presidente López Obrador instruyó al director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz, a que dialogue con los dirigentes sindicales y recordó que la actual administración “me mandaron a decir los dirigentes —petroleros— que querían quedarse ellos con sus privilegios, y me mandaron a decir que estaban dispuestos a aceptar que aumentara la edad de jubilación para los trabajadores petroleros; y ¡los mandé al carajo!”

Las mejoras laborales se darán, detalló, “a partir del plan general de generación de energía de la rentabilidad y que de esta forma con más productividad se pueda dar lo mejor a los trabajadores“, subrayó el Jefe del Ejecutivo.

Este domingo López Obrador insistió: “imagínense si no se hubiera llevado a cabo la transformación (de las elecciones de julio del 2018). Vean lo que pasa en otros países, están las manifestaciones en las calles, los tanques reprimiendo al pueblo. En México hay gobernabilidad y esperanzas en la gente a través de una transformación pacífica”, finalizó.

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