El prolongado confinamiento por la pandemia, que cumple casi cinco meses en algunos estados, tuvo fuerte impacto emocional en adolescentes y jóvenes mexicanos, impulsándolos, muchas veces, a decisiones extremas como las adicciones y el suicidio.

Carmen Fernández, directora general de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), una red de entidades contra las adicciones financiado por el gobierno, pero administrado por una asociación civil, señaló que se incrementó el porcentaje de jóvenes que comete suicidio durante la cuarentena aunque por ahora no hay cifras específicas.

Las cifras oficiales más recientes sobre el tema, que datan de septiembre de 2019, arrojan que los jóvenes de 20 a 24 años registran la tasa más alta de suicidios entre toda la población, con 9.3 por cada 100.000 personas en ese rango de edad.

Anuncios

El riesgo para los hombres de ese grupo es mayor, puesto la tasa asciende a 15.1 por cada 100 mil.

Actualmente, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el suicidio es la segunda causa de muerte en la población de 15 a 29 años.

En espera de una actualización de los datos, este sector de la población “tienen un alto riesgo en los comportamientos suicidas”, advirtió la especialista en psicología, Paulina Arenas, académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Durante la emergencia sanitaria es normal que “se incrementen los trastornos emocionales y comportamientos suicidas, debido al contexto de incertidumbre y cambiante que se vive”, afirmó.

“Bajo el estrés del confinamiento se pueden exacerbar padecimientos anteriores o preexistentes, como la depresión o el estrés postraumático, lo cual puede desarrollarse en conductas para desear terminar con la vida”, indicó.

Otro de los riesgos para los jóvenes es que se vean orillados a consumir drogas, lo que les lleva a sufrir accidentes de auto, contraer enfermedades de transmisión sexual, vivir en un ambiente de violencia en pareja o a una degradación emocional dentro de la familia.

Te puede interesar: “No ceder ante la eutanasia o el suicidio asistido”

Para especialistas mexicanos, la prolongada cuarentena y el temor al contagio ha generado en adolescentes y jóvenes estrés agudo y postraumático, depresión y ansiedad, que suele ser antesala de las adicciones a las drogas y el suicidio.

Emanuel Sarmiento, director del Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro, señala que este segmento demográfico ha sido duramente castigado con cambios drásticos en su estilo de vida.

“Dejaron de ir a la escuela (…) han dejado de salir por las tardes, los fines de semana a parques, cines, plazas comerciales… no es para menos que empiecen a generar después de cuatro meses problemas conductuales y que se vayan incrementando”, afirmó el experto.

“Probablemente (la peste) ya esté cobrando una factura elevada en muchos de ellos”, afirmó al indicar que los adolescentes “deben ser tratados por expertos en salud mental”.

El experto considera que “una forma de ayudarlos es reconociendo y validando sus emociones, transmitiéndoles seguridad y tranquilidad”, expuso al desaconsejar a los adultos aplicar castigos como “medida de control”.

Entre mayo y junio, los contagios entre todos los grupos de edad aumentaron 230% pero entre los menores de 17 años se incrementó el triple, según el ministerio de Salud.

Sin embargo, los adolescentes que han librado la enfermedad no han quedado al margen del sufrimiento que representa ver a sus abuelos padres, hermanos, tíos o primos enfermarse gravemente e incluso morir.

Un estudio sobre el impacto psicológico en más de 600 estudiantes universitarios mexicanos por confinamiento durante la pandemia por Covid-19 elaborado por expertos de universidades de los estados de Morelos, Puebla y Nayarit, arrojó que el 36% tenía insomnio, 32% estrés y 6% problemas psicosomáticos.

Los especialistas urgieron a “adoptar programas de prevención, control y disminución” del impacto emocional provocado por la cuarentena prolongada. 

Publicidad