Ciudad de México (SPI / Kaleydoscopio).- El 40% de las consultas realizadas al Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en 2015 fue de mujeres mayores de 40 años, pues es cierto que un embarazo espontáneo es menos probable a esa edad, por motivos fisiológicos, pero la medicina reproductiva desarrolló técnicas para ayudar a las mujeres.

El mayor riesgo que existe, dicen los expertos, se da a partir de los 35 años, pero se agudiza en la frontera de los 40, es el fallo cromosómico en feto. Esto lleva a un mayor índice de aborto.

Existen posibilidades de que estos embarazos no evolucionen como se desea. Pero hay forma de minimizarlas.

En IVI realizan un análisis para conocer el mapa cromosómico del embrión antes de transferirlo y así ofrecer más garantía de éxito en el embarazo y también una mayor seguridad en obtener un embrión sano.

Este tipo de análisis no sólo es recomendable, sino casi una obligación para estas mujeres. Y por otro lado, por prevención.

Si una mujer preserva sus óvulos cuando es más joven, y los usa cuando socialmente, económicamente o sentimentalmente sea el momento adecuado, encontramos que muchos de estos riesgos, desaparecen.

“A los problemas cromosómicos, encontramos también que, a veces, la cantidad de los óvulos no es adecuada para conseguir el embarazo.

“En estos casos, sabemos que intentar buscar gestación con óvulos de donante es lo más recomendable porque el resto del aparato reproductor no envejece a la misma velocidad, es decir, que el útero es válido pero no tanto sus óvulos. Los índices de embarazo conseguidos con este tratamiento son muy elevados”, indican.

¿Qué ventajas ofrece la maternidad tardía?

“Tomar la decisión de ser madre y conseguirlo es siempre un motivo de celebración. En estos casos, en concreto, nos encontramos con mujeres con una estabilidad emocional, económica y profesional, se encuentran en un momento óptimo y maduro, y afrontar un embarazo y una crianza en ese momento siempre es muy ventajoso.”

Para llegar a la meta, una mujer tiene que:

“Hacerse un estudio médico para saber que todo está bien, que partimos de un buen estado de salud. No esperar demasiado, porque los años aquí son claves, que si lo tienen claro, no lo dejen pasar más tiempo.

“Si después de seis meses no llega un embarazo natural, que se pongan en manos de un médico especialista. Nosotros además aconsejamos y consideramos que es muy importante que se haga un estudio cromosómico previo de los embriones, porque no sólo buscamos un embarazo, buscamos un niño sano en casa.

“Y saber y conocer que cuando el embarazo con óvulos propios no llega o se complica, existe la posibilidad de hacerlo mediante ovodonación con óvulos jóvenes donados”, indica el IVI.

 

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