Las mujeres latinoamericanas tienen 25% más riesgo de sufrir una mutación que eleva el peligro de desarrollar cáncer de mama y de ovario, a diferencia de las féminas de raza blanca, señaló la especialista del Hospital General de Massachusetts de Estados Unidos, Marcela del Carmen.

En rueda de prensa explicó que, con el apoyo de algunas instituciones médicas mexicanas, se realizó un estudio para analizar el riesgo de la mutación BCRA (gen supresor de tumores humano, que regula el ciclo celular y evita la proliferación incontrolada) en mujeres latinas de Estados Unidos y México.

Mediante la investigación se encontró que las mujeres latinoamericanas tienen un riesgo mayor a sufrir estas variaciones genéticas debido a una mutación fundadora de herencia maya y española, “por lo que se tiene un doble riesgo”.

“Es un estudio que hicimos buscando centros donde habían grupos minoritarios (de esta etnia) importantes, incluyendo Houston, Boston y América Latina”.

“Se hizo un estudio retrospectivo de mujeres con cáncer de ovario, y todas fueron sometidas a una prueba de mutaciones genéticas. Nos sorprendió que la tasa era mucho más alta de lo que nos habíamos imaginado”, comentó.

En cáncer de mama, detalló, si una mujer tiene la mutación BCRA el riesgo de desarrollar esta neoplasia es del 80%. Sin embargo, no es el fin, pues si se detecta a tiempo este riesgo, existen diversas medidas de prevención.

Tales como la realización de una vasectomia profilactica (cirugía para quitar el pecho) y luego someterse a una reconstrucción, tomar medicamentos que bajen el riesgo o realizar un tamizaje no solo con mastografía, sino alternarla cada seis meses con una resonancia magnética.

En el caso del cáncer de ovario, para el cual no cuenta con tamizajes y tratamientos, señaló que el riesgo con la mutación es del 48%. “En la población americana blanca, el índice de cáncer de ovario es de uno en 65, aproximadamente 1.5%, y si se tiene la mutación es del 47%”.

Al igual que la otra neoplasia, dijo, existen medidas de prevención como son el uso de pastillas anticonceptivas durante cinco años, ya que reducen el peligro hasta en un 50%, así como la extirpación de los ovarios y las trompas de falopio.

La especialista en ginecología oncológica indicó que las mujeres latinoamericanas que viven en Estados Unidos tienen accesos limitados a los servicios de salud, por lo que, de comprobarse los resultados de la investigación con estudios más grandes, se buscará poner al alcance una prueba genética para medir el riesgo a estas neoplasias.

“Con estos resultados que van a confirmarse esperamos que haya un cambio de póliza a nivel nacional en Estados Unidos, donde se diga a todas las mujeres de descendencia latina deben hacerse la prueba genética y no solo basada en factores de riesgo personal”.

Publicidad