Un grupo de militares venezolanos se sublevó este martes contra el presidente Nicolás Maduro y en apoyo al opositor Juan Guaidó, quien advirtió que no habrá vuelta atrás hasta lograr la caída del líder socialista.

Durante enfrentamientos en Caracas entre los dos bandos, un grupo de opositores que apoyaba el alzamiento fue arrollado por un vehículo militar, según imágenes de medios locales, sin que se conozcan las consecuencias, mientras que un militar leal a Maduro resultó herido de bala en el cuello, denunció el gobierno.

“¡El momento es ahora! Los 24 estados del país han asumido el camino: calle sin retorno. El futuro es de nosotros: pueblo y Fuerza Armada unidos por el cese de la usurpación”, señaló en Twitter Guaidó, reconocido como mandatario interino por medio centenar de países.

Miles de personas permanecían en los alrededores de la base aérea La Carlota, en Caracas, desde donde Guaidó anunció en la madrugada que un grupo de militares se adhirió a su causa por el “cese definitivo de la usurpación”, lo que el gobierno denunció como un “intento de golpe de Estado”.

“Nosotros también somos pueblo y ya estamos cansados de esta dictadura”, declaró a la AFP bajo anonimato uno de los insurrectos, en los alrededores de la instalación. Se ignora cuántos efectivos participan.

Una multitud de chavistas también custodiaba el palacio presidencial de Miraflores por pedido de sus dirigentes.

Al reiterar su lealtad a Maduro, el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, responsabilizó a la oposición de un eventual “derramamiento de sangre”.

Guaidó anunció la sublevación en un video que, según dijo, fue grabado en La Carlota, principal base aérea del país, en el que apareció con un pequeño grupo de uniformados y su copartidario Leopoldo López, quien aseguró que fue “liberado” por miliares de su prisión domiciliaria.

Detenido en 2014, López cumplía desde 2017 en prisión domiciliaria una condena a casi 14 años de cárcel, acusado de incitar a la violencia.

Desde el interior de la base, uniformados lanzaron bombas lacrimógenas contra manifestantes opositores y también intentaban replegarlos con blindados.

“No me voy a quedar en casa con los brazos cruzados mientras el régimen de Maduro nos oprime”, declaró a la AFP Carlos, de 26 años, listo para tirar un cóctel molotov.

“Hoy, valientes soldados, valientes patriotas, valientes hombres apegados a la Constitución han acudido a nuestro llamado, hemos acudido también al llamado, nos hemos encontrado definitivamente en las calles”, dijo más temprano Guaidó, quien llamó a toda la Fuerza Armada a sumarse.

Su representante en Washington, Carlos Vecchio, precisó en un tuit que los venezolanos que apoyan a Guaidó se identifican con una cinta azul y los exhortó a dirigirse hacia La Carlota.

Hasta la muerte

El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, manifestó sin embargo que la situación está controlada y que el levantamiento es obra de una “pequeñísima fracción de la Fuerza Armada y el Sebin (servicio de inteligencia)”, el cuerpo que vigilaba a López.

“Generan una alarma de un golpe militar en Venezuela, no lo lograron porque hay una cohesión con nuestros militares”, afirmó Cabello.

“Estoy esperando a los milicianos para defender a nuestro presidente.

Estamos dispuestos a defenderlo hasta la muerte si es posible”, expresó a la AFP en Miraflores María Luna, integrante de la Milicia, un cuerpo civil armado.

Los opositores, en tanto, se concentran con banderas de Venezuela y celebrando el alzamiento.

En las ciudades de Maracaibo, San Cristóbal, Barquisimeto (oeste) y Valencia (norte) también había focos de protesta, en medio de patrullajes militares, reportaron  habitantes.

Reacciones divididas

Los presidentes de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y de Bolivia, Evo Morales, aliados de Maduro, condenaron el “intento de golpe de Estado“, mientras Estados Unidos y Colombia, que lideran la presión contra el líder socialista, apoyaron la rebelión militar.

El gobierno español pidió evitar un “derramamiento de sangre”, en tanto Bogotá solicitó una reunión urgente del Grupo de Lima, bloque de países que apoya a Guaidó.

Los militares son considerados la columna vertebral de Maduro, quien les ha otorgado amplio poder político y económico.

Guaidó, quien se autoproclamó mandatario encargado el 23 de enero, no ha logrado aún quebrar el apoyo de la cúpula de la Fuerza Armada a Maduro, aunque dos días antes de su juramentación un grupo de soldados se amotinó en una base de Caracas para desconocer al líder socialista.

Guaidó, un ingeniero de 35 años, asumió las funciones presidenciales luego de que el Legislativo, de mayoría opositora, declarara que Maduro usurpa el cargo por haber asumido un segundo mandato, el 10 de enero, fruto de “elecciones fraudulentas”.

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