El Papa Francisco envió un mensaje al final de la Audiencia General, que celebró esta mañana, al pueblo chileno que ha vivido en los pasados días la violencia en las manifestaciones por el alza de precios.

“Sigo con preocupación lo que está sucediendo en Chile. Espero que, poniendo fin a las manifestaciones violentas, a través del diálogo se pueda trabajar para encontrar soluciones a la crisis y hacer frente a las dificultades que la han generado, por el bien de toda la población”.

El Santo Padre, en sus palabras en español, habló que la Iglesia en salida, y no una fortaleza cerrada.

“La Iglesia no es una fortaleza cerrada, sino una tienda de campaña capaz de agrandarse para recibir a todos: es una Iglesia en salida, una Iglesia con las puertas siempre abiertas”

Francisco describió su sentir cuando mira una iglesia con las puertas cerradas: “Creo que es una mala señal. Las iglesias siempre deben tener las puertas abiertas porque son el símbolo de lo que es una iglesia: siempre abierta. La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre”.

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