El presidente egipcio, Abdelfatah Al Sisi, prometió este viernes que el Ejército y la Policía “se vengarán” por las víctimas del peor ataque terrorista perpetrado en la historia reciente de Egipto, que ha dejado al menos 270 muertos y 90 heridos.

Las Fuerzas Armadas y la Policía “se van a vengar por nuestros hijos para recuperar la estabilidad y vamos a responder a este acto con una fuerza brutal”, aseguró el mandatario en una alocución transmitida por la televisión oficial egipcia.

El atentado tuvo lugar hoy en la mezquita Al Rauda, frecuentada por los sufíes -una rama del islam- en la localidad de Bear al Abd, al oeste de Al Arish, la capital del norte del Sinaí egipcio.

“Egipto afronta el terrorismo solo, en nombre de la región y de todo el mundo”, afirmó en árabe clásico el mandatario egipcio, quien añadió que “éste es un intento para frenar nuestros esfuerzos de la lucha antiterrorista”.

Asimismo, pronunció una frase en dialecto egipcio: “Veremos a ver a quién ayuda Dios, porque Dios ayuda a la gente buena y no a la gente malvada”, y arguyó que, pese a este ataque, “seguiremos resistiendo”.

Según la televisión oficial egipcia, Al Sisi ha ordenado el pago de 200.000 libras egipcias (unos 11.300 dólares) a las familias de las víctimas mortales, mientras que 50.000 libras (unos 2.826 dólares) irán para las familias de los heridos.

Fuentes de seguridad egipcias explicaron a Efe que los atacantes colocaron artefactos explosivos de fabricación casera alrededor de la mezquita Al Rauda y los hicieron detonar a la salida de los fieles del rezo del viernes, día sagrado para los musulmanes.

Tras las explosiones los terroristas dispararon a las personas que intentaban escapar de la mezquita en un ataque, aseveró la fuente, quien apuntó que las primeras ambulancias que llegaron a la zona también fueron atacadas.

La presidencia egipcia ha declarado tres días de luto nacional por las víctimas del ataque en la mezquita, que todavía no ha sido reivindicado por ningún grupo extremista.

 

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