La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) consideró necesario tener una prisión femenil en cada entidad federativa con las condiciones necesarias para atender a infantes que viven con sus madres, mejorar la situación de las internas y garantizar el respeto a sus derechos fundamentales.

En un comunicado, detalló que de los 300 centros penitenciarios del país solo 18 son femeniles y albergan a 40.2 por ciento de de las mujeres privadas de libertad, es decir, cuatro mil 209; en tanto que 59.8 por ciento está en centros penitenciarios mixtos, los cuales carecen de espacios dignos y servicios específicos para atender las necesidades de las internas.

El organismo autónomo refirió que los centros penitenciarios femeniles cuentan con calificación de 7.26, de acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de la CNDH, en tanto que los mixtos merecieron 5.98, una calificación reprobatoria.

En el acto por la conmemoración del “Día Internacional de la Mujer”, donde el tema de las Reglas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de las Reclusas y Medidas No Privativas de la Libertad para Mujeres Delincuentes, conocidas como “Reglas de Bangkok”, fue el eje central, especialistas y académicas se pronunciaron a favor de programas sobre justicia restaurativa.

Ello, aunado a la posibilidad de que, conforme a los estándares internacionales, un número importante de mujeres puedan ser externadas y apoyadas en libertad.

El encuentro organizado por la Comisión estuvo encabezado por la Tercera Visitadora General de la CNDH, Ruth Villanueva, quien señaló la importancia de visibilizar la situación de las mujeres internas en centros penitenciarios, así como su proceso de liberación, debido a que conforman uno de los grupos en condiciones de mayor vulnerabilidad con necesidades y condiciones específicas.

Además, destacó la importancia de contar con la colaboración de autoridades, organismos autónomos, organizaciones de la sociedad civil, la academia y la población para contribuir a eliminar el estigma que se padecen las mujeres privadas de la libertad.

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