Mexicana de Fusiones y Adquisiciones, una compañía de origen nacional, quiere construir una refinería modular en Veracruz para así adquirir el combustóleo producido por la petrolera y producir gasolinas, turbosina y diésel.

La compañía anunció sus planes desde junio del año pasado, pero hasta ahora no ha logrado un diálogo con las autoridades y está a punto de cambiar la sede del proyecto a Aruba, una pequeña isla del Caribe.

“Tenemos la tecnología y tenemos a los inversionistas, pero al no ver que no se mueve mucho el futuro aquí en México, estamos viendo y hemos ofrecido a la primer ministro de Aruba comprarle una refinería que ellos tienen y que requiere de modernización, por si acaso no podemos hacer algo en México”, dice Guillermo Tapia, presidente de la compañía.

“No se ve apetito de parte de las actividades en querer negociar con la IP. Nosotros preferiríamos realizar la inversión aquí en México, siempre y cuando podamos encontrar que se abren las puertas tan sólo para la negociación, (pero) las vemos totalmente cerradas”, completa vía telefónica.

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El proyecto de la compañía se basa en construir una refinería tipo modular -es decir, que está formada por varias unidades- y que funcione a base de combustóleo y crudo tipo maya.

Para lograr el ambicioso proyecto están programando una inversión de 900 millones de dólares, respaldados por una financiera mexicana y dos de China, según reveló el CEO de la compañía en junio pasado.

Su plan de negocios se basa en comprar hasta 200 mil barriles diarios de combustóleo a Pemex bajo el acuerdo de que la compañía le venda a la petrolera el combustible resultante.

Uno de los principales problemas que enfrenta Pemex es la venta de combustóleo, un subproducto de la refinación cuyo uso es cada vez menor debido a su gran contenido contaminante.

“Nuestro objetivo es decir: ‘Pemex te compro toda la materia prima a ti, hacemos un contrato a largo plazo y nos arreglamos a qué precio te vendo yo esas gasolinas. Si no las quieres, yo las exporto”, platicó el empresario.

Hasta ahora, la compañía cuenta con el terreno y la inversión requerida para la inversión, pero no con los permisos requeridos.

Ésta no es la primera vez que un privado tiene interés por entrar en el negocio de refinación.

En 2016 el grupo Refmex anunció su intención de construir la primera refinería modular en el país, la cual se ubicaría en Campeche, pero el negocio no se concretó.

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