La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió atraer un caso de posible discriminación hacia dos personas transgénero, a las que se les exigió que se identificaran para dejarles ingresar a un sanitario público en un centro comercial de la Ciudad de México.

Cuando dijimos, yo soy Jessica, soy una mujer y voy a entrar al baño, dijeron, a ver tu credencial, nos aislaron, dejaron el baño vacío y les dijeron a las mujeres, no entren porque hay dos hombres ahí adentro, esas palabras no las voy a olvidar porque fueron palabras crueles”, mencionó Jessica Marjane, afectada.

En noviembre del 2015, Jessica y Alessa Méndez, dos mujeres transexuales que se encontraban en la plaza comercial Reforma 2-22 intentaron ingresar a los baños de mujeres, sin embargo, personal de seguridad les impidió el acceso argumentando que eran hombres.

Tras el incidente, una de ellas tramitó amparos ante distintos juzgados, uno de ellos, el décimo primero de la Ciudad de México, rechazó actos de discriminación.

El fallo fue apelado ante el Tribunal Superior de Justicia capitalino, donde la sentencia determinó que sí hubo discriminación, pero no daño moral, lo que provocó una contradicción en los tribunales, esto mismo hizo que el caso fuera atraído por la Corte.

Mientras haces del baño y te sientes perseguida, invalidada, humillada y te someten a tratos que deslegitiman tu identidad, son de las cosas que más me han afectado en la vida porque es convertir un simple acto de ir al baño en todo un proceso de humillación y crueldad”, señaló Jessica.

Cuatro de los cinco miembros de la primera sala coincidieron en que el asunto es de interés y trascendencia, con esto, existe la posibilidad de que el máximo tribunal determine si la asignación de un género a los baños dentro de un centro comercial es discriminación y defina si deben cambiar.

Es la modificación de los baños públicos para que sean neutros, accesibles para todas las personas y seguros, modificar de esta manera los baños empieza a generar un cambio cultural en la sociedad para que todas las personas, tanto el estado como los particulares, todos tenemos la obligación de respetar y no discriminar absolutamente a nadie”, puntualizó Selma Maxinez, equis justicia para las mujeres.

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